Por Redacción Grupo La Verdad
Se acerca fin de año y los distintos sectores de la actividad económica empiezan a hacer un balance anual. En el caso de los comercios barriales, los resultados son positivos, a pesar de un contexto económico irregular.
Como dato principal, los almacenes representan un 70% del consumo total de los argentinos. Así lo hizo saber Daniel Acuña, presidente de la Confederación General de Almaceneros de la República Argentina (CGA), en una charla con Grupo La Verdad.
“Es un número muy importante, que además creció en los últimos meses. Esto se debe, primero, a que la gente es mucho más cauta para consumir. Segundo, cambiaron algunas cuestiones y hoy tenemos reglas claras. No está más la Ley de Góndolas y no están más los acuerdos de precios”, expresó.
“Del 1 al 10, nuestro rubro cierra el año 11 puntos. No digo la actividad económica en general, pero sí el comercio de proximidad, que fue el gran ganador de los últimos años. La gente, al no tener plata para el pedido mensual, cambió el hábito de consumo y compra en los almacenes de los barrios”, dijo el entrevistado.
Los comercios de proximidad se vieron beneficiados por el terreno que ganaron las pymes y su participación e impacto en los precios, que ya no dependen únicamente de las grandes empresas.
Acuña explicó: “Por ejemplo, antes, si había una sola empresa de pan lactal, lo pagábamos entre $4000 y $5000. Pero como hay cada vez más pymes de distintos productos, hoy se puede adquirir un pan lactal por $1500. Esas pymes ocupan cada vez más espacios en nuestras góndolas y la gente está eligiendo esos productos. Haciendo mea culpa, antes los mal llamábamos segundas y terceras marcas, pero hoy los llamamos productos pymes. No son marcas conocidas, pero sí son de muy buena calidad. Los que comían pan lactal eran solamente los que tenían plata, y hoy, con todas las pymes, todo el mundo tiene la posibilidad de comerlo”.
“Esto hizo que las grandes empresas pusieran el freno de mano y en muchas ocasiones dar marcha atrás. El arroz es el ejemplo más claro: dos años atrás, vendíamos el arroz en caja a $5000; y hoy, con la inflación que hubo en el medio, lo vendemos a $2500. La pregunta es: ¿cuánto ganaron estas empresas en 2023 cuando nos vendían el arroz al doble de precio? No piensen que hoy están perdiendo por venderlo a $2500. Multipliquen por un montón de otros productos. Nos hicieron un desastre. Queremos abrazar a la mayor cantidad de gente”, continuó.
Por lo tanto, según Acuña, “antes estaban sólo las empresas formadoras de precios que se sentaban con un representante del gobierno de turno y hacían acuerdos de precios. La Ley de Góndolas no existió nunca porque las pymes no lo podían sostener por la inflación que había. Como pagaban a 30, 60 y 90 días, al segundo o tercer pago ya estaban fundidas. Hoy cambió todo, gracias a la desregulación, hay libertad de precios y se puede negociar directamente con cada empresa”.
“Todo esto hizo que muchas pymes crecieran y nos dio la posibilidad de posicionarnos en el mercado. Hoy, somos nosotros los que ponemos las condiciones y les decimos a las grandes empresas ‘no vamos a aceptar estos aumentos de precios’”, manifestó.
Por último, contó que, desde los almacenes “empezamos a trabajar fuertemente con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y con la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Apuntamos al crecimiento del comercio de proximidad y a la capacitación. En este país, más allá del color político, la educación es el pilar fundamental”.







