El estrés de la vida actual, la inclinación por rutinas sanas y el auge de las escapadas en todo el año han impulsado en las últimas décadas el turismo de termas, fundamentalmente en vacaciones de invierno. Y después del estrés del Mundial, qué mejor que el relax en alguno de los centros termales bonaerenses.
Diferentes tipos de termas
Según información de la Subsecretaría de Turismo, la provincia de Buenos Aires cuenta con 9 centros y 65 piletas que se diferencian -según rangos térmicos- como hipotermales, mesotermales e hipertermales.
Cuando tienen entre 30 y 34 grados (hipotermales) mejora la circulación sanguínea y la oxigenación promoviendo la eliminación de toxinas; si el rango va de 35° a 37° (mesotermales) induce a la relajación y estimula la producción de endorfinas. En tanto, las aguas que están a más de 37° (hipertermales) favorecen a la recuperación de patologías óseas y ayudan a mejorar enfermedades crónicas.
Beneficios de las aguas termales
*Mejoran la circulación sanguínea.
*Alivian los dolores musculares y articulares.
*Tienen propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
*Son valiosas para el cuidado de la piel.
*La sudoración permite eliminar toxinas.
*Mejoran el metabolismo y la digestión. Reducen el estrés y la ansiedad.
*Mejoran la calidad del sueño.
*Tienen un efecto antidepresivo.
*Conectan con la naturaleza y dan una sensación de bienestar general.
Con todo esto queda claro que el turismo termal no es solo una actividad de ocio, sino una forma de terapia natural que promueve la salud integral. En definitiva, a sanar en cuerpo y alma.
De sur a norte, las nueve termas bonaerenses
*Patagones: Termas Los Gauchos
*Termas de Luro Hotel & Spa
*Termas de Médanos
*En Necochea, Médano Blanco
*Termas de Carhué
*Complejo Termal Tapalqué
*Termas de Dolores
*Termas Marinas Park
*Termas del Salado






