El platense Pablo Nicoletti fue electo hoy como presidente de la Convención del radicalismo bonaerense -el órgano que define la estrategia electoral- con lo que se completó la normalización institucional del partido. De todos modos, un sector minoritario de esa fuerza rompió con la conducción encarnada en el acuerdo entre los sectores de Maximiliano Abad y Martín Lousteau y no integrará ese organismo.
La convención del partido sesionó en La Plata, en una jornada que incluyó un acto en el club Atenas al que asistieron unos 2.000 dirigentes de las ocho secciones electorales de la provincia y el resto del país, entre ellos el nuevo presidente del Comité Provincia, Emiliano Balbín -surgido de un acuerdo de unidad rubricado en mayo pasado-, el senador Abad, el presidente del Comité Nación, Leonel Chiarella.
“La unidad no es el objetivo, es la herramienta. Que se nos escuche discutiendo qué hacer con la provincia y no quién ocupa qué lugar, porque hay muchas familias que la están pasando mal”, expresó Nicoletti en su discurso. Balbín fue en el mismo sentido: dijo que la prioridad debe ser «fortalecer al radicalismo y volver a estar cerca de los problemas de los bonaerenses”. Ambos enfatizaron la necesidad de avanzar en una construcción propia para 2027.
Un punto central fue la pelea electoral que se viene en la provincia de Buenos Aires. «Queremos el poder para gobernar. Queremos gobernar para transformar. Y queremos transformar para que esta Provincia sea la provincia donde todos quieran vivir”, dijo Balbín. Nicoletti llamó a construir una agenda propia para la provincia de Buenos Aires, con respuestas en materia de seguridad, salud, educación, infraestructura, producción y empleo.
También hubo mensajes sobre el rumbo partidario del radicalismo. “No quiero conducir un partido que termine siendo una mera federación de vecinalismos. Quiero conducir un radicalismo que tenga identidades locales fuertes, cercanía total con sus vecinos, y una mirada estratégica común para toda la Provincia», sostuvo Balbín. Su vice, Josefina Mendoza, que lo precedió en el uso de la palabra, también hizo alusión a esa cuestión.
En el acto de Atenas, el abadismo y el sector de Lousteau -hoy muy cercano al del gobernador y de Santa Fé, Maximiliano Pullaro- exhibieron su músculo político interno, con una de las convocatorias más numerosas de los últimos tiempos y una multiplicidad de sectores presentes: hubo intendentes, legisladores nacionales y provinciales, concejales, consejeros escolares, dirigentes territoriales, representantes de la OTR, la Juventud Radical y Franja Morada.
La elección de autoridades del comité provocó una ruptura interna: un sector referenciado en el exintendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, al que adscribe un grupo de intendentes, anunció que tomó “la decisión policía clara” de “no reconocer” la conducción de la Convención, que no integrará. El espacio, denominado “Construir” emitió un documento en el que acusó a la conducción de “romper” la unidad que se había alcanzado en mayo para designar el Comité.






