El domingo 31 de mayo quedará marcado en la carrera deportiva de Juan Manuel «La Peste» Bruno. Mientras en Argentina recién comenzaba la mañana, el peleador juninense daba un nuevo paso en su trayectoria al realizar su debut profesional en Muay Thai nada menos que en Tailandia, la cuna de este deporte.
Bruno se encuentra actualmente realizando un campamento de entrenamiento en el país asiático, una experiencia que no solo le permite perfeccionar su técnica junto a destacados exponentes de la disciplina, sino que también le abre la puerta a nuevas oportunidades competitivas. Una de ellas llegó rápidamente con su presentación en el estadio JF Pumphanmuang, donde enfrentó a un experimentado peleador local en la categoría de hasta 70 kilogramos, bajo el reglamento tradicional de tres rounds de tres minutos por uno de descanso.
Desde el inicio del combate, el representante de Junín mostró una actitud protagonista. En el primer asalto buscó adueñarse del centro del ring para imponer su estrategia, aunque ambos competidores dedicaron gran parte del round a estudiarse y encontrar los puntos débiles de su rival. En la esquina del juninense se encontraba Cristian «la Serpiente» Bosch y Tomas «El Chacal» Aguirre
La intensidad aumentó en el segundo capítulo. Los codos y las rodillas comenzaron a aparecer con mayor frecuencia, mostrando el estilo característico del Muay Thai. Allí, el peleador tailandés logró ser más preciso en algunos intercambios y sacar una leve ventaja en las tarjetas, mientras que Bruno encontraba sus mejores momentos a través de combinaciones de puños claras y efectivas. Sobre el cierre del asalto, un codazo del local provocó un corte en la cabeza del argentino.
Lejos de amedrentarse, «La Peste» salió al tercer y último round dispuesto a dejar todo sobre el cuadrilátero. El combate se mantuvo parejo y con un ritmo intenso. Incluso, el árbitro debió detener momentáneamente las acciones para controlar el sangrado provocado por la herida sufrida en el asalto anterior. Tras la revisión médica, Bruno pudo continuar y demostrar el trabajo, sacrificio y preparación que viene desarrollando desde hace años.
Finalmente, la victoria quedó en manos del peleador local por decisión de los jueces. Sin embargo, el resultado pasa a un segundo plano frente a la magnitud de la experiencia vivida por el juninense, quien logró concretar un sueño que comenzó hace años en el Dojo IFAM de Junín y que hoy lo encuentra compitiendo profesionalmente en Tailandia, el escenario más emblemático para cualquier amante del Muay Thai.
Más allá del fallo, Bruno sumó una valiosa experiencia internacional y continúa escribiendo una historia de esfuerzo, perseverancia y crecimiento deportivo que todavía tiene muchos capítulos por delante.






