El joven piloto juninense, Ignacio Altamirano, está dejando su huella en el mundo del karting. Con cada carrera, demuestra su talento y pasión por el deporte motor, cosechando excelentes resultados que lo posicionan como una de las promesas más destacadas de la categoría.
Fue en ese entorno familiar, rodeado de motores y velocidad, donde Ignacio comenzó a desarrollar su pasión por el automovilismo. Acompañando a su padre a las competencias desde pequeño, absorbió como una esponja los conocimientos y la experiencia de su padre como piloto. La adrenalina de las carreras y la sensación de libertad que le proporcionaban los vehículos lo cautivaron por completo, convirtiéndose en su mayor motivación.
Desde sus primeros años al volante, Ignacio demostró una pasión innata por la velocidad y la competencia. Su primera carrera a los siete años fue un punto de inflexión en su vida, despertando en él una adrenalina que lo acompañaría a lo largo de su trayectoria deportiva. Con cada vuelta al circuito, su amor por el karting se intensificó, convirtiéndose en una parte fundamental de su identidad.
Para Ignacio, cada victoria es un pequeño paso hacia la realización de su sueño: convertirse en un piloto profesional. Su mayor logro hasta el momento fue la consistencia en sus resultados y la capacidad de mantener la calma bajo presión. Su año 2025 ya lo empezó con un importante triunfo, lo que le genera mayor ambición y ganas de seguir mejorando. Su próximo objetivo es dar el salto a los autos de carreras, donde espera seguir demostrando su habilidad y pasión por la velocidad.
Ignacio vivió una montaña rusa de emociones en los últimos dos años. Después de un 2023 lleno de obstáculos, el piloto logró dar un giro radical a su carrera deportiva. Con más de 17 podios conquistados, Altamirano ha demostrado que cuando se trabaja duro y se mantiene la pasión, los resultados llegan. Su éxito es un ejemplo de perseverancia y determinación para todos aquellos que sueñan con alcanzar sus metas.
Con una preparación física óptima, Ignacio se propuso algunas metas ambiciosas para el 2025. Su objetivo principal es coronarse campeón tanto en el PKN como en el KDC, demostrando una vez más su dominio en el karting. Pero sus aspiraciones van más allá. A finales de este año y durante el próximo, Altamirano participará en pruebas con un Fórmula 3, lo que marcará un hito importante en su carrera deportiva. Con esta experiencia, busca adquirir los conocimientos necesarios para dar el salto a las categorías superiores del automovilismo.
Desde pequeño, Ignacio acompañaba a su padre a las pistas, soñando con algún día poder competir a su lado. Hoy, ese sueño está más cerca que nunca. La complicidad que ambos comparten va más allá de la relación padre e hijo; es una conexión especial forjada en el asfalto. Aunque compiten en categorías distintas, ambos comparten la misma pasión por la velocidad y la adrenalina. Poder compartir una final juntos sería un momento inolvidable que marcaría un antes y un después en sus carreras deportivas.
La Fórmula 1 es el máximo sueño de Ignacio. Ver a un piloto argentino como Franco Colapinto destacándose en la categoría reina del automovilismo lo llena de orgullo y lo inspira a trabajar aún más duro. Colapinto se convirtió en un referente para él, demostrando que con talento, constancia y el apoyo adecuado, se pueden alcanzar las metas más altas.
Ignacio complementa sus horas en pista con un exigente entrenamiento físico que le permite soportar las altas demandas del karting. Desde sus inicios, junto a su padre, recorrió numerosos kartódromos probando diferentes configuraciones hasta dominar la técnica. Hoy, su preparación es más específica: viaja el viernes anterior a la carrera para adaptarse a la pista y realizar pruebas intensivas, buscando la puesta a punto ideal para optimizar su rendimiento.
El último fin de semana se disputó la primera fecha del Torneo Nocturno 2025 que es organizado por PKN (Pilotos Karting del Norte), la misma se desarrolló en la ciudad de Salto donde Ignacio salió primero en la categoría Pre Junior logrando también la serie más rápida. “La Copa de Verano consiste en ir el día sábado únicamente, se hacen dos tandas de prueba, después la clasificación, luego la serie y la final es a la noche. Y después por ejemplo en la Copa normal, sería que es todo el año, es el día viernes todo de prueba, ya el sábado tenés una sola tanda de prueba, después clasificación, serie y el domingo de la final.”
Ignacio participa en un exigente calendario deportivo, compitiendo en dos campeonatos a lo largo del año. Esto implica dedicar alrededor de quince días exclusivamente a las carreras. A pesar de esta intensa actividad, siempre encuentra el tiempo para cumplir con sus obligaciones académicas.
El apoyo familiar es fundamental para él. Su padre, quien también es piloto, lo acompaña en cada paso de su carrera, brindándole consejos y motivación. La madre, a pesar de sus compromisos laborales, siempre encuentra un momento para estar presente en las competencias más importantes. La alegría de compartir sus triunfos con ellos es una recompensa invaluable “es muy lindo cuando me va a ver mi mamá, que si me va bien la veo festejando en el podio conmigo, así que es muy lindo”.






