La inflación de enero fue de 2,9 por ciento, con una fuerte alza en los precios de los alimentos, según informó el Indec.
El dato se conoció tras la polémica renuncia de Marco Lavagna como titular del organismo.
El IPC registró un alza interanual de 32,4%.
La división de mayor aumento en el mes fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%), seguida de Restaurantes y hoteles (4,1%).
La división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por las subas en Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres.
Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en enero de 2026 fueron Educación (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (-0,5%).
A nivel de las categorías, los precios Estacionales (5,7%) lideraron el incremento, seguidos de IPC núcleo (2,6%) y Regulados (2,4%).
En cuanto a la renuncia de Lavagna, venía trabajando en un nuevo índice desde el tema desde el gobierno de Alberto Fernández, en 2022, y según explicó el exnúmero dos de Caputo, Joaquín Cottani, la nueva metodología estaba lista desde mediados de 2024.
Sin embargo, el Gobierno nacional decidió no aplicarlo y anunció que diseñarán uno nuevo.
Se estima que por el tiempo que demorará el diseño de la nueva Encuesta de Hogares, la implementación del flamante IPC se dilataría hasta 2030.
El día anterior se había conocido el dato de inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que fue 3,1% en enero. El acumulado interanual llegó a 31,7%. El registro porteño superó el de diciembre, que había sido de 2,7%. El organismo local atribuyó la suba a alimentos, bebidas, transporte y servicios varios, que incidieron sobre el costo de vida.
Consultoras privadas estimaron que la inflación de enero rondó entre 2,4% y 2,6%. Equilibra calculó una suba de 2,2%. Analytica estimó un promedio mensual de 2,4%. Libertad y Progreso proyectó un avance de 2,6%. Econviews relevó una suba acumulada de 2,8% en supermercados del Gran Buenos Aires. Los pronósticos coinciden en que el proceso inflacionario sigue firme pese a los intentos oficiales por contenerlo.






