Absolutamente cualquier negocio que se pase por tu cabeza con el que puedes emprender, en físico o en digital, tiene que tener en cuenta que es imposible desarrollarlo con éxito sin tener en cuenta a las 7 P del marketing. Son las claves que sirven de guía para proyectar un enfoque completo sobre el producto o servicio que queremos lanzar al mercado, y que cubre todos los aspectos necesarios para la planificación y ejecución de una campaña efectiva. Vamos a explicar cómo aplicar cada una de las 7 P de forma adecuada para sacar el máximo provecho a tus esfuerzos de marketing, ¿estás preparado?
¿Conocías las 7 P del marketing?
Antes de saber cómo aplicar cada una de Las 7 P del marketing, empieza por saber que son una extensión del tradicional marketing mix que, además de las conocidas 4 P (Producto, Precio, Plaza, Promoción), añade tres elementos más: Personas, Procesos y Evidencia física. Juntos, estos siete factores nos ayudan a diseñar una estrategia coherente que esté optimizada para conectar con los clientes de manera efectiva.
Veamos cómo aplicar cada una de estas P para obtener resultados sólidos.
1. Producto, satisface necesidades reales
El producto es el centro de cualquier estrategia de marketing. Es crucial que entiendas a profundidad qué es lo que ofreces, cuál es la necesidad que cubre y cómo puedes diferenciarte de la competencia:
● El producto debe ser la solución directa a un problema que tenga el consumidor.
● Evalúa constantemente si tu producto está cumpliendo con las expectativas y si hay espacio para mejorarlo o adaptarlo a nuevas demandas.
2. Precio, encuentra el equilibrio adecuado
El precio es el valor monetario que un cliente está dispuesto a pagar por tu producto o servicio. Aplica una estrategia de precios correcta para garantizar a tu producto una rentabilidad sostenible y atraer a los clientes adecuados:
● Opta por una estrategia que se ajuste a tus objetivos. Puedes establecer precios competitivos, premium, de penetración o basados en la percepción del cliente.
● Realiza tests A/B para determinar qué precios generan mayor conversión y al mismo tiempo mantienen la rentabilidad de tu negocio.
3. Plaza, garantiza la disponibilidad
La plaza o distribución se refiere a cómo harás llegar tu producto o servicio al cliente. De nada sirve tener el mejor producto si no está disponible para tu audiencia objetivo:
● Define bien tus canales de distribución, online, físicos o ambos. Ten en cuenta las preferencias del consumidor para elegir la vía de distribución más efectiva.
● Asegúrate de que tus productos estén disponibles en las zonas donde se concentra tu audiencia. Puedes usar distribuidores locales, tiendas online o marketplaces como Amazon.
4. Promoción, tienes que hacer que te vean
La promoción es la estrategia que usarás para comunicarte con tus clientes y atraer su atención hacia tu producto o servicio. Incluye todo, desde publicidad y relaciones públicas hasta marketing digital:
● Asegúrate de que tus mensajes sean directos y enganchen a tu público objetivo.
● Utiliza una combinación de medios para asegurarte de que tu mensaje llegue a tu audiencia: redes sociales, newsletters, publicidad pagada y eventos.
5. Personas, el factor humano es (casi) lo que más importa
Para aplicar esta P de forma correcta tendrás que enfocarte en el desarrollo de una cultura de empresa centrada en el cliente y en la capacitación continua del equipo.
● Capacita a tu equipo, y asegúrate de que todos los empleados entiendan los valores y la misión de la empresa.
● Escucha a tus clientes y ten en cuenta sus comentarios. El trato y la atención que les des puede generar fidelización.
6. Procesos, hazlo fácil y efectivo
Los procesos son todos los pasos y actividades que están involucrados en la entrega del producto o servicio al cliente. Esta P es la clave para garantizar que la experiencia del cliente sea positiva.
● Identifica cuellos de botella y áreas de mejora dentro de tus procesos. Un servicio ágil mejora la experiencia del cliente y hace que te diferencies de la competencia.
● Utiliza herramientas para automatizar tareas repetitivas. Esto reducirá costos y te enfocará en actividades que agreguen más valor al cliente.
7. Evidencia física, una buena impresión es lo que habla de tu producto
Por último ten en cuenta que la evidencia física es la percepción que el cliente tiene del producto o servicio antes de comprarlo: el diseño de la tienda, el empaque del producto y la imagen de la marca hablan de ti y de tu producto:
● Todo lo que el cliente ve, siente y toca tiene que estar alineado con los valores y la propuesta de tu marca. El diseño del empaque, los colores y el logotipo deben transmitir la misma identidad.
● Si tienes un punto de venta físico, haz que sea atractivo, cómodo y que invite a la compra. Para los negocios online, trabaja en la apariencia de la web, las descripciones y el material gráfico para que transmitan profesionalismo y confianza.
Y ahora que ya sabes lo fundamental de esta estrategia, ¿Estás preparado para empezar a aplicarla?
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