“Va quedando claro que el modelo de Milei está haciendo estragos a una velocidad inédita”, opina el gobernador Axel Kicillof en una columna de opinión publicada este domingo. “Si bien cada vez son menos los que se preguntan ‘¿y si le sale bien?’, va quedando claro que el modelo de Milei está haciendo estragos a una velocidad inédita. Las causas del fracaso son invisibles para un presidente cegado por el fanatismo que se profesa a sí mismo”, plantea en su análisis el mandatario bonaerense.
“A casi siete meses del inicio de este experimento político que sacude al país”, Kicillof plantea un balance de la gestión encabezada por el líder libertario, “dejando de lado los gritos, tuits e insultos”. En su columna, se centra en los “resultados económicos y sociales del programa de Milei”. “Tengo plena consciencia de que este gobierno está provocando un profundo daño que desborda la esfera económica: las ideas que promueve el presidente ponen en riesgo el federalismo, los derechos sociales, la industria y la soberanía nacional”. E inicia el balance examinando resultados “en el terreno donde, según él [Milei] sostiene, le darían un premio Nobel: la economía”.
“En el amplio espectro de indicadores que exhibe la catástrofe social, laboral y productiva, se destaca uno que ilustra la magnitud del daño y la dirección en la que supuestamente ‘avanza’ el país. Se trata de un auténtico récord, sin antecedentes. A Milei le alcanzaron unos pocos meses para aumentar la desigualdad como nunca antes había ocurrido. Esto significa que, más allá de la contracción económica, la riqueza que se genera cambió de manos, y como era de esperar, algunos ganaron mientras otros perdieron. Gracias a Milei, los ricos son más ricos y los pobres son más pobres. Y los sectores medios están en caída libre”, escribe Kicillof este domingo en Perfil, en una columna de opinión titulada “La economía de la crueldad”.
“Si bien cada vez son menos los que se preguntan ‘¿y si le sale bien?’, va quedando claro que el modelo de Milei está haciendo estragos a una velocidad inédita. Las causas del fracaso son invisibles para un presidente cegado por el fanatismo que se profesa a sí mismo”, continúa el Gobernador, que invita a repasar “las razones por las que este modelo produce los resultados catastróficos que estamos observando”.
“A los pocos días de asumir, Milei produjo la devaluación deliberada más grande de nuestra historia: un 118%, que estuvo acompañada de una desregulación por decreto de los sectores concentrados de la economía. El resultado fue un fogonazo inflacionario que destruyó el poder de compra de los ingresos. Como se redujeron dramáticamente los salarios y las jubilaciones, se desplomó el consumo. La caída de las ventas desencadenó, por supuesto, una reducción de la producción ocasionando cierres, suspensiones, despidos en el sector privado y, por tanto, un aumento del desempleo. A su vez, el ajuste fiscal aplicado a la inversión pública y los despidos en el estado nacional profundizaron la recesión. La inversión privada, por su parte, también se desplomó porque no hay nadie, lógicamente, que quiera expandir la producción si no hay quien compre”. Según Kicillof, “la única inversión viable en este esquema de destrucción del mercado interno es la que se dedica a extraer recursos naturales para colocarlos en el exterior, sin dejar nada para el país. Ese es el objetivo del régimen recientemente aprobado (RIGI)”.
“La economía entró de este modo en un círculo vicioso, porque el desempleo deprime aún más el consumo generando en una segunda vuelta menos ventas, menos producción y más desempleo”, explica el Gobernador en su columna de Perfil. “A este mecanismo los economistas lo llaman ‘multiplicador’, que funciona tanto para explicar los mecanismos del crecimiento como también para explicar la caída. Claro que, para la escuela austríaca y para sus modelos de equilibrio general, todo lo que hoy vemos y vivimos nunca jamás debería pasar. Para Milei, todo lo que no tiene lugar en su modelo teórico directamente no ocurre en la realidad, aunque se trate de lo que está viviendo la Argentina todos los días”.






