El economista trazó una evaluación sobre la situación actual de la macroeconomía nacional y reflexionó: “La pregunta es si esto va a seguir mejorando o se cortará como ha sucedido en otros momentos”.
El economista Martín Kalos trazó un análisis sobre el momento económico que atraviesa el país, y reflexionó: “Estamos mejor que hace un año, pero falta para decir que estamos bien”. En este marco, dijo: “Con qué estructura productiva tendremos un país con inflación más baja? Esta es la pregunta que Milei no sabe contestar porque está fuera de su ideología”.
El también director de una firma especializada en el asesoramiento a empresas y cámaras sectoriales para el desarrollo de negocios y en asuntos públicos evaluó: “Lo que pasa con la actividad económica, los salarios, el trabajo, se entiende cuando uno se da cuenta que hay mucha heterogeneidad en la Argentina, mucha diferencia o disparidad según a quién se le pregunte”.
“Hay sectores que están creciendo, hay otros que continúan en crisis o al menos no están bien, y lo mismo pasa con las familias: hay algunas con salarios privados registrados que pueden decir que desde fines de 2024 están un poco mejor y otros, que son empleados públicos, jubilados o trabajadores de rubros a los que no les está yendo bien, que sufren una dura caída y no llegan a fin de mes”, detalló.
Kalos dijo que “además, al ir al supermercado se nota que la inflación sigue existiendo, porque un 2,5% mensual es un índice alto para cualquier lugar del mundo, pese a que a nosotros nos parece que bajó porque veníamos de números altísimos. Pero tiene que seguir bajando y para eso hace falta una política a largo plazo”.
“En este juego estamos mejor que hace un año en muchos sentidos, porque llegamos a fin de mes y tenemos una inflación más controlada, pero falta para decir que estamos bien: que la industria o la construcción deje de estar en crisis, que las familias puedan vivir todo el mes, que caiga la pobreza… y la pregunta es si esto va a seguir mejorando o se cortará como ha sucedido en otros momentos”, agregó.
NADA DE EJEMPLO
Por otra parte, Kalos se diferenció con la opinión del presidente Milei diciendo que “no creo que seamos un ejemplo de país que bajó la inflación. A nivel mundial, los países tienen un 2,5% de inflación por año, no cada mes”.
“Haber bajado de un nivel del 25% que generó Milei con la devaluación cuando asumió, no es un mérito. Había que hacer las cosas muy mal para que no bajara y de última el mérito del gobierno es no hacer las cosas tan mal como la hicieron los tres gobiernos anteriores que habían empeorado todo. Así que ahora se ordenan las cosas básicas, como el déficit fiscal, que evitan las crisis cambiarias por ejemplo”, agregó.
Kalos apuntó que “hay que hacer más” y se preguntó: “Si bajo la inflación pero el salario también baja, el empleo se pierde, la industria cierra porque este modelo económico la mata… ¿con qué estructura productiva tendremos un país con inflación más baja? Esta es la pregunta que Milei no sabe contestar porque está fuera de su ideología”.
“El presidente es una persona extremadamente ideologizada, que cree que el Estado no debe hacer nada en conjunto con el sector privado en cuanto a políticas para el desarrollo. Pero todo el tiempo está haciendo cosas, porque el Estado regula –haciendo o sin hacer-, como este tipo de cambio que mata la producción local”, agregó.
El economista dijo que “hay empresas espectaculares pero cuando el producto sale de la empresa los camiones van por rutas destruidas ya que no hay obra pública; tiene un costo impositivo enorme y un tipo de cambio que la mata frente a las importaciones y competencia en el exterior. Esto es un problema de la política económica, pero estamos ante un gobierno que dice que no le corresponde. ¿Entonces a quién?”.
CUESTIÓN IMPOSITIVA
Sobre la cuestión impositiva, Kalos dijo que “el gobierno nacional viene atacando mucho Ingresos Brutos y las tasas municipales, con toda la razón porque hay abusos absolutos, pero también podría preguntarse qué pasa con el Impuesto al Cheque”.
“Hay también una serie de impuestos chiquitos, que no se sabe qué sentido tienen más que asegurar un poco la recaudación”, agregó.
Y reflexionó finalmente: “Hace falta una reforma tributaria integral, que simplifique la estructura y sea más fácil pagar los impuestos”.






