La pasión de Juana Garayalde por el fútbol la llevó a convertirse en jugadora y líder del equipo femenino de la UNNOBA, institución que hoy cuenta con esta disciplina gracias a su iniciativa. Desde sus primeros pasos en Irala, su pueblo natal, donde representaba a su escuela en los Juegos Bonaerenses, Juana demostró su talento y compromiso. Al llegar a Junín para continuar sus estudios, supo canalizar esa energía para crear el equipo femenino de la UNNOBA, dejando un legado inspirador para futuras generaciones de deportistas.
Al instalarse en Junín, Juana se encontró con un obstáculo inesperado: la falta de opciones para practicar su amado fútbol. El Club Rivadavia era el único lugar donde podía jugar, pero los horarios se volvieron un problema, ya que los torneos se disputaban en otras ciudades y en Junín aún no existía la infraestructura necesaria.
Con la decisión de cambiar la realidad del fútbol femenino en Junín, Juana no dudó en hablar con el director de Deportes. Su propuesta fue recibida con entusiasmo, y en apenas 15 días, gracias al apoyo de la comunidad universitaria que se sumó a la iniciativa juntando firmas, el equipo femenino de la UNNOBA era una realidad. Aunque la idea inicial era que el equipo tuviera un enfoque recreativo, la pasión y el talento de las jugadoras las llevó a competir, y así nació una tradición que ya tiene 13 años de historia.

A pesar de los desafíos iniciales, el equipo de fútbol femenino de la UNNOBA no solo logró consolidarse, sino que también recientemente alcanzó un hito histórico para el deporte femenino de Junín, llegar a los cuartos de final de la Copa Federal y la emoción fue aún mayor al enfrentar nada más y nada menos que a River Plate en el predio de la AFA. Un sueño hecho realidad que demuestra el crecimiento y la dedicación de estas jugadoras.
Juana describió la experiencia como un salto de nivel “era otra competencia, otra preparación. Nos preparamos especialmente para el partido contra River, sabiendo que las enfrentaríamos. La organización allá era increíble, todo estaba controlado al detalle: horarios de entrada, calentamiento, utilería… Era totalmente distinto, una experiencia única.
Compartir una experiencia de esta magnitud fortaleció aún más la unión y el compromiso del equipo. “Siempre nos apoyamos, nos alentamos, nos divertimos juntas”, cuenta Juana. “Recuerdo que íbamos camino al predio de la AFA y yo no veía la hora de llegar. Apenas habíamos salido del hotel y ya les dije a las chicas que tenía la piel de gallina. Estaba nerviosa, ansiosa, ¡quería estar en la cancha, escuchar el silbato y salir corriendo detrás de la primera pelota!”
La experiencia vivida en la Copa Federal fue única e inolvidable para las chicas del equipo de fútbol femenino de la UNNOBA. Como ellas mismas reconocen, es algo que tal vez no se repita, o que de volver a suceder, será de una manera diferente. Por eso, haber llegado hasta los cuartos de final y enfrentar a un equipo de la AFA, como River Plate, tuvo un significado tan especial. Fue un premio al esfuerzo de cuatro años compitiendo en esta copa, un camino que no fue fácil, pero que finalmente las llevó a vivir un momento histórico
«Fue un hecho histórico para el fútbol femenino de Junín. Nunca antes un equipo de la ciudad había logrado entrar en la Copa Federal, ganarla y tener la oportunidad de jugar contra un equipo de AFA. Si miro para atrás, recuerdo que éramos un equipo totalmente recreativo, ni siquiera competíamos. Después empezamos a participar en la Liga, en los campeonatos de la facultad, y de ser un deporte recreativo en la Universidad, como tantos otros, llegamos a jugar contra River en el predio de AFA. Es un logro enorme.»
«Nos enfrentamos a un rival muy difícil, competitivo, con otra realidad deportiva. Fue durísimo, otro nivel, otro tipo de preparación. Ellas sabían dónde iba a ir la pelota, qué iban a hacer, ¡y aun así no podíamos interceptarla! La tenían al lado y ya la habían pasado a otra jugada. Era muchísima la diferencia. Ojalá algún día pudiéramos practicar así. Nosotras entrenamos tres veces por semana y jugamos un solo día. Es otra realidad, y tampoco vivimos de esto. Acá cada una tiene sus responsabilidades, su trabajo, su estudio…»

Para alcanzar logros como este, la unión del equipo es fundamental “tenemos mucha dedicación y como grupo somos muy unidas, siempre tiramos para adelante, siempre para el mismo lado. Además, hace 13 años que estamos juntas, no es un equipo que cambie mucho. Es un equipo consolidado y hace mucho tiempo que jugamos juntas, que somos siempre las mismas que le ponemos todo cada vez que vamos a entrenar. Y también nos motiva el hecho de siempre estar en competencia.»
La UNNOBA está acostumbrada a competir en varios frentes. Además de los torneos de la Liga Deportiva del Oeste, también participa en competencias universitarias y en la
Copa Federal. Esta variedad de desafíos motiva a las jugadoras a seguir creciendo y mejorando. Actualmente, están enfocadas en el Torneo Nocturno a nivel local, y más adelante comenzarán los Juegos Universitarios, donde buscarán repetir los logros recientes, siempre priorizando la unión y el crecimiento que las caracteriza.






