Por Redacción Grupo La Verdad
El plan de ajuste en el INTA sumó un nuevo capítulo con la aprobación del cierre de 14 agencias de extensión rural en la provincia de Buenos Aires y en Córdoba. La decisión, adoptada por el Consejo Directivo del organismo, marca un avance significativo en la hoja de ruta diseñada por la conducción actual y lleva el recorte a cerca del 50% de su objetivo total.
La medida fue votada en el último encuentro del cuerpo de gobernanza, que reúne a representantes de entidades del agro, universidades y el Gobierno nacional. Allí se resolvió suprimir de la estructura organizativa distintas Agencias de Extensión Rural (AER) pertenecientes a los centros regionales Buenos Aires Norte, Buenos Aires Sur y Córdoba, tal como estaba previsto en el plan de reestructuración.
En el caso de Buenos Aires Norte, dejarán de funcionar las agencias ubicadas en Vedia y Rojas.
Con esta decisión, el total de agencias eliminadas asciende a 24 si se suman los diez cierres previamente oficializados, entre ellos la agencia de Sáenz Peña, en Chaco, y la disolución completa del Centro Regional INTA AMBA, que contaba con nueve dependencias.
En este marco, fuentes allegadas a Grupo La Verdad indicaron: “Como ya era de público conocimiento, se aprobó el plan de retiros voluntarios, junto al cierre de 14 agencias de extensión rural en todo el país, que se suman al cierre de la Estación Experimental del AMBA, junto con sus agencias de extensión, algunas con una gran trayectoria e incidencia local como La Plata”.
“En relación con los retiros, y sumándose a las renuncias por bajos salarios y condiciones de trabajo e investigación, el organismo está perdiendo cada vez más capacidades e incidencias en áreas críticas, como también profesionales en extensión que no han sido renovados con nuevos ingresos”, manifestaron.
En relación con Vedia y Rojas, ambas agencias aparecieron en el listado de las que se cerrarán. “Se viene de un proceso donde desde la misma institución se fue sacando actividades e importancia, llevándolas a niveles de actividad mínimos”, dijeron.
Y ampliaron: “El caso de Rojas, es una agencia que hasta hace no muchos años contaba con ensayos de cultivos, trabajos de medición en la cuenca del río Rojas y por las características de los profesionales que estaban, brindaba apoyo a otras agencias de extensión en cuestiones técnicas vinculadas con la gestión de grupos de trabajo, incidencia y aporte a políticas públicas. Si en los años 90 cerró la oficina de extensión de Pergamino, y ahora se suma Rojas, la zona agrícola más importante de la provincia se queda sin agencias de extensión rural del INTA”.
“Por el lado de Vedia es aún más preocupante porque INTA cuenta con edificio propio. Su área de influencia son Arenales y Alem, territorios con características particulares productivas, y con historias diferentes al núcleo agrícola, vinculadas a la producción de tambos por ejemplo, y últimamente el crecimiento del maní”, expresaron.
“Vedia fue cerrada en los años 90, quedando como oficina dependiente de Junín. A partir de 2015 se inició un trabajo de fortalecimiento de iniciativas de extensión en Vedia, con el nombramiento por concurso de un profesional, ensayos con grupos de productores, asistencia a escuelas agropecuarias, convenios con municipios, talleres, capacitaciones, etcétera. Eso redundó en que el Consejo Regional del INTA promovió la recuperación de la Agencia de Extensión Rural, teniendo en cuenta la importancia para el territorio”, agregaron.
“Sin embargo, no se nombró una jefatura y a partir de 2024, como sucedió con Rojas, fue quedando sin actividades. El cierre de Vedia también implica un duro golpe para muchos trabajadores, profesionales, entidades e instituciones que con su aval y su trabajo lograron recuperar una herramienta para el desarrollo local y en poco tiempo vemos como se disuelve”, finalizaron.
El recorte forma parte de la denominada “propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA”, el documento que traza el camino de la reestructuración. Según ese plan, el objetivo final es reducir de 299 a 252 las agencias de extensión rural en todo el país, lo que implica la eliminación de 48 sedes.






