“La alegría deportiva duró una noche; el desastre en la escuela quedó para el día siguiente”, dicen en Merlo, en el oeste del Gran Buenos Aires. Allí la comunidad continúa indignada por el hecho de que la Escuela Primaria N° 1, un edificio fundado en 1862 por Domingo Faustino Sarmiento y considerado un emblema de la educación pública en el distrito, fuera saqueada, vandalizada e incendiada durante los festejos por el triunfo de la Selección Argentina frente a Inglaterra.
El ataque también alcanzó a la Escuela Secundaria N° 25, que funciona en el mismo predio educativo.
Ambas instituciones debieron suspender las clases mientras docentes y directivos comenzaron una tarea de emergencia para intentar recuperar parte de la infraestructura dañada y evaluar qué elementos podrán ser reutilizados.
Por los techos
De acuerdo con lo reconstruido por fuentes locales, los agresores ingresaron por los techos y, una vez dentro, forzaron puertas, rompieron mobiliario, provocaron destrozos en aulas y oficinas y robaron elementos de valor.
Además, dañaron instalaciones de servicios básicos, como el suministro de agua, y ocasionaron focos de incendio que dejaron una postal de devastación en pasillos y salones.
Impacto
El hecho impactó de lleno en la gestión del intendente Gustavo Menéndez (Unión por la Patria), ya que el establecimiento se encuentra próximo a un punto habitual de concentración popular tras eventos deportivos.
En ese marco, especialistas en seguridad urbana señalaron que los municipios deben prever operativos específicos con vallados, presencia de agentes, monitoreo de cámaras y coordinación con las fuerzas policiales para resguardar edificios públicos sensibles.
Cuestionamientos
Padres y docentes expresaron su indignación por redes sociales y grupos comunitarios. Allí, cuestionaron cómo una noche de alegría futbolera derivó en un ataque directo a un ámbito educativo que contiene diariamente a cientos de chicos.
Mientras avanza el relevamiento de daños, la comunidad educativa se organizó para limpiar aulas, retirar escombros y recuperar materiales pedagógicos. Al mismo tiempo, se esperan definiciones sobre los plazos de reparación y las alternativas para garantizar la continuidad pedagógica, ya sea a través de espacios provisorios o módulos especiales.






