El Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, apuntó contra Patricia Bullrich y José Luis Espert por sus dichos en contra del operativo policial del encuentro entre Independiente y Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
“Conmebol y FIFA determinan desde hace años los partidos con hinchadas visitantes. Desconoce la aplicación de cualquier tipo de reglamento. El concepto de hinchada visitante del que habla tiene que ver solo con los torneos locales”, manifestó el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires en su mensaje de X.
Alonso argumentó: “todos los protocolos que corresponden al Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y a la APreViDe fueron controlados, supervisados y aprobados” En el cierre de su respuesta dirigida hacia Bullrich, el funcionario bonaerense lanzó una fuerte chicana política: “ Tantos años cerca de su amigo Mauricio Macri (autoridad de FIFA) la autorizan para consultarle sobre protocolos y medidas que evidentemente desconoce”.
Por otra parte, Alonso no se quedó atrás y salió al cruce con Espert, quien acuso de inoperante al entorno del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
El Ministerio de Seguridad bonaerense remarcan que no se puede poner en la misma bolsa a las familias que asisten a los estadios con un pequeño grupo de violentos. La gran mayoría del público que concurre a los partidos lo hace de manera pacífica, sin haber estado expuesta a situaciones de riesgo ni sufrir lesiones.
“Se actuó como se debe actuar. La responsabilidad de la Conmebol y del club es una, y la de la Policía de la Provincia de Buenos Aires es otra. Y, como siempre, hacemos todo con enorme profesionalismo”, cerro su respuesta para José Luis Espert.
GRINDETTI: “EL PARTIDO FUE CANCELADO POR LOS HINCHAS CHILENOS”
El presidente de Independiente, Néstor Grindetti, llegó a la sede de la Conmebol en Paraguay con una postura firme sobre los graves incidentes que terminaron con la cancelación del partido contra la Universidad de Chile: responsabilizó por completo a los hinchas visitantes por el inicio de la violencia.
El dirigente fue contundente en sus declaraciones al llegar a Asunción: «Vengo a defender los intereses de Independiente. Venimos a contar los hechos, el partido fue cancelado por los hinchas chilenos».
La defensa del club de Avellaneda ante el Tribunal de Disciplina se centrará en demostrar que la violencia fue iniciada por la parcialidad visitante. La dirigencia sostiene que todo comenzó cuando «los barras chilenos rompieron y tiraron objetos» y que la Conmebol canceló el partido a raíz de «esa violencia generada por barras chilenos».
A su vez, el club se comprometió a identificar a los miembros de su propia barra que reaccionaron y se involucraron en los incidentes posteriores, asegurando que «serán denunciados en la justicia». Con esta estrategia, Independiente busca mitigar las duras sanciones que podría imponer la Conmebol, que ya analiza los informes del escandaloso partido.
U DE CHILE CALIFICA DE «INHUMANA» LA AGRESIÓN
El club Universidad de Chile calificó la agresión sufrida por sus hinchas en Avellaneda como una «golpiza brutal e inhumana» y uno de los «capítulos más violentos de la historia del fútbol», al tiempo que denunció una «falta absoluta de resguardo por parte del club organizador y la policía».
A través de un comunicado oficial emitido este jueves, la institución trasandina responsabilizó a Independiente y a las autoridades locales por la «falta de garantías» que derivó en la suspensión del encuentro por parte de la CONMEBOL.
El club chileno denunció que hinchas de Independiente «ingresaron sin obstáculos al sector destinado a la visita», detalló que «destrozaron los vidrios de nuestro bus e intentaron ingresar al camarín para agredir a nuestros jugadores» y cuestionó que, pese a las crudas imágenes, haya «un centenar de hinchas chilenos detenidos y ningún agresor de la parcialidad local».
La entidad informó que directivos, encabezados por su presidente Michael Clark, recorrieron de madrugada los hospitales Fiorito, Presidente Perón y Wilde, constatando que «por un milagro, no hubo víctimas fatales».
Según el parte oficial, de 19 hinchas hospitalizados, 16 ya fueron dados de alta, mientras que el paciente más grave, que sufrió una fractura de cráneo, fue operado, mejoró y pasó a cuidados intensivos.






