Newbery se consagró campeón del Torneo Clausura, le ganó la final a la Academia Mascherano por 2 a 0, en un partido que contó con varios momentos emocionantes. Gonzalo Durañy integró el plantel del Aviador y formó parte de esos momentos especiales que se vivieron en la cancha de Villa.
Newbery viene llevando a cabo un proyecto futbolístico que tenía como objetivo central el campeonato. Fue protagonista en el 2022, y también en el Apertura 2023. Tras un Clausura disputado, fue pasando instancias de la mano de un nivel deportivo óptimo. Gonzalo Durañy fue campeón con la Reserva de Sarmiento y en octubre del 2021 su vida cambió de manera rotunda: el jugador recibió un brutal ataque en los alrededores de un local gastronómico, tuvo que ser sometido a una neurocirugía en el hueso frontal de la cabeza a causa del botellazo que recibió. De ahí en más fue superar obstáculos, hacerse fuerte. Hoy Newbery y Gonzalo son campeones…campeones de la vida, también.
En diálogo con La Deportiva, Gonzalo Durañy expresó que “fue un objetivo que nos pusimos apenas arrancamos este Clausura, era poder consagrar por ahí estos dos años que veníamos peleando bien arriba. Las sensaciones fueron hermosas. Salir campeón con el club que me vio nacer es algo muy hermoso para mí”.
“Tuvimos contundencia en lo futbolístico, la idea que plasmó el cuerpo técnico fue siempre clara y la agarramos desde un principio. El proyecto, no sólo participar sino querer estar arriba siempre”, agregó.
Además contó que la previa fue linda, “estábamos un poco ansiosos con ganas de jugarlo ya. Tranquilos. Estábamos confiados que teníamos nuestras armas y podíamos contrarrestar al equipo rival y dejando todo”.
Por otro lado, y sobre la final, dijo: “Fue, prácticamente, lo que pensamos que iba a pasar. La Academia es un equipo que tiene muy buenos jugadores, buen juego. Nosotros también tenemos lo nuestro y tratamos de hacerlo, y lo hicimos, prácticamente a la perfección”.

A los cinco minutos de la primera parte, Newbery se puso en ventaja tras el gol de Juan Petraglia. Ya en el segundo tiempo, y luego de un partido ajustado, logró redondear el resultado cuando marcó Maxi Méndez y decretó la victoria. Faltaban apenas diez minutos para que termine el encuentro y fue ahí cuando Fabio Nigro mandó a la cancha a Gonzalo. “Con Fabio, y con todos, tengo un aprecio enorme. Son palabras de aliento constantes para apoyarnos. Cuando entré me dijo que lo disfrute mucho porque lo merecía, era algo para disfrutar”.
Sin embargo no fue el único momento especial: finalizado el encuentro, y ya en plena entrega de la copa, Oscar De Giulio lo llamó y le dijo “Levantala vos Pulga”. “Me habló y me dijo que disfrute que era algo meritorio para mí por las cosas que me habían pasado y que pude sacar adelante fue un hermoso gesto poder levantar el trofeo con él y hacerlo de esa manera, recordó el jugador.
“Nunca me esperé el gesto que tuvo Oscar. Me pasaron mil cosas. Primero gracias a Dios, que estoy acá, segundo que pude volver a jugar al fútbol que es lo que más amo. Salir campeón con el club que me vio nacer a los tres años y me formó no solamente como jugar sino como persona. Fue algo muy hermoso. Se me pasaron estos dos años por la cabeza. Estoy agradecido a todas las personas que estuvieron apoyándome, a Dios que estoy acá. En el momento no caía. La verdad que la alegría es enorme”, resaltó Durañy.
Gonza estuvo en Newbery desde los tres hasta los 12 años, donde se fue a jugar a Sarmiento. En el Verde fue campeón con la Reserva un título muy recordado por todos los juninenses e hinchas del club ya que fue posterior al tan ansiado ascenso. Tras su operación, y rehabilitación, volvió a entrenar en enero del 2022. “En Sarmiento me toca quedar libre por el tema de la edad que no hice contrato. Tenía claro que si volvía a la Liga iba a ser en el club que me vio nacer. La primera idea era venir a Newbery”, contó Durañy, quien añadió: “La recibida fue hermosa. Todos saben por lo que había pasado y fue todo palabras de apoyo, aliento y me ayudaron muchísimo para poder integrar de nuevo el club”.

El Apertura era la vuelta del jugador al Aviador, pero sólo pudo estar tres fechas: en cancha de Moreno una nueva mala pasada lo tuvo fuera de las canchas tras quebrarse el peroné. “El torneo pasado pude estar sólo tres fechas. En cancha de Moreno, una mala pasada, me lesion. Pude volver hace poco. Con muchas ganas, más de las que tenía en su momento. Fue mucho tiempo la recuperación. Con muchas ganas de sumar desde donde me toque”.
“Desde lo físico tomó mucho tiempo, es una fractura, para poder ponerse a punto y retomar y estar al 100 por 100 para poder estar en el equipo porque cada uno de los chicos que están en el equipo está al 100. Me costó un poco al volver, estuve seis meses parado. Desde lo anímico con mucho apoyo del cuerpo técnico, amigos, familia, eso me ayudó muchísimo”, comentó.
En el fútbol, como en la vida, no hay revanchas. Hay nuevas oportunidades, y así fue para “Pulga” que en estos dos años afrontó cada una de las pruebas, se levantó, y las superó. La fuerza, su gente, y el no rendirse le permiten hoy poder celebrar un nuevo título, quizás el más importante, el que contiene más carga emocional que deportiva. La victoria para alguien que la peleó y jamás se rindió.
“Agradecer a todas las personas que me apoyaron y ayudaron. A quienes rezaron por mí. A mi familia que siempre está. A todos mis amigos, todos estos traspiés fueron más suaves al lado de ellos”, finalizó.






