Por Redacción Grupo La Verdad
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) reaccionó con dureza luego de que el Senasa desregulara la aplicación de la vacuna contra la aftosa, lo que abrió la puerta para que los productores puedan elegir directamente un veterinario habilitado ante el ente sanitario al margen de las fundaciones.
Carbap, que preside Ignacio Kovarsky, consideró “inconsulta” la medida e hizo diversas advertencias. Recordó que las fundaciones fueron figuras importantes para superar brotes de la enfermedad en el pasado, como en 2001 y 2006. Destacó que el sistema sanitario argentino “aparece hoy como robusto”. Agregó que numerosos informes del Senasa “muestran la ausencia de circulación viral y niveles de inmunidad poblacional más que adecuados”.
Tras remarcar esto, indicó: “En medio de la actual campaña de vacunación, sin ningún tipo de justificación técnica que lo avale, de manera absolutamente inconsulta, sin evidencias económicas que lo respalden y en forma absolutamente inoportuna, se pretende modificar mediante un acto administrativo la estructura central de la campaña de vacunación».
En opinión de Carbap, “resulta preocupante que la medida haya evitado la discusión técnica en ámbitos como la Conalfa y las Coprosas, que son precisamente los espacios previstos por la normativa para debatir este tipo de cuestiones”.
Carbap también alertó que “tampoco existe una justificación económica clara para el cambio propuesto”. Agregó: ”Cada fundación, ente o veterinario particular tiene su propia estructura de costos. En algunos casos, las entidades rurales pueden absorber gastos como electricidad, administración o alquiler, lo que permite ofrecer un costo menor por dosis aplicada. En otros casos, esas estructuras deben financiarse íntegramente con la actividad, lo que naturalmente se refleja en el precio final».
“Tienen que estar dadas las condiciones”
Al respecto, en Junín, el doctor Ariel Garaventa, médico veterinario y referente de FUNJUSA, expresó que “las modificaciones principales son que se va a vacunar durante 30 días desde el 8 de junio hasta al 10 de julio, solamente los terneros. Esa es la modificación más importante”
Asimismo, el entrevistado manifestó que “tengo una visión crítica respecto a esto, pero tenemos que cumplir con lo que dice Senasa. Desde mi punto de vista esto tiene que ver con un tema económico”.
Garaventa, en la continuidad del diálogo periodístico con Grupo La Verdad, dijo que “yo hubiese vacunado en noviembre, la cantidad que tenemos que vacunar. Es la primera vez que, desde el año 1992, hay un cambio de este tipo. En 1999 dejamos de vacunar y al año siguiente tuvimos que salir a vacunar por todos lados medio a las apuradas”.
Y resaltó: “Yo creo que esta medida por ahora no tiene vuelta atrás, me parece que cuando están dadas las condiciones se puede dejar de vacunar. Pero tienen que estar dadas esas condiciones. El productor tiene algún recelo cuando se da esto. Senasa hace análisis previos para tomar estas decisiones, entiendo yo. Esto va a ser como una prueba de fuego”.






