Para Franco Morillo, el automovilismo es una pasión que corre por sus venas, un rugido constante que lo impulsa a desafiar sus límites en cada carrera. Sin embargo, como todo piloto, se enfrenta a la incertidumbre de un nuevo año. Mientras define los detalles de su temporada 2025, la pregunta que resuena en el ambiente del automovilismo local es: ¿Hacia dónde se dirige el futuro de este talentoso piloto juninense?
El propio Morillo reconoce que aún no hay nada definido: «Aunque no lo creas, no está definido en qué voy a correr, pero hay posibilidad de seguir en el TC Pick Up, o también en el Top Race». Y agrega: «También tenemos la posibilidad para hacer TC 2000. Pero todo depende mucho de esta semana, de unos sponsors que estamos esperando. Hoy lo más cerca de empezar es en el Top Race que arranca el próximo 16 de marzo en Concepción del Uruguay». Estas declaraciones reflejan la incertidumbre que rodea su futuro, pero también el abanico de posibilidades que se abren para el piloto juninense.
Para Morillo, la temporada 2025 representa una oportunidad para consolidar su carrera en el automovilismo nacional. «El objetivo siempre mío es tratar de mantenerme a nivel nacional y también poder pelear adelante», afirma el piloto juninense. «Por eso estoy tratando de buscar la mejor categoría y equipo en la que pueda tener chance de pelear».
Su ambición es clara no solo participar, sino también ser protagonista y luchar por los primeros puestos.
El 2024 fue un año de aprendizaje para Franco Morillo. «Fue relativamente bueno», reconoce el piloto juninense. «El año pasado la camioneta era mía, era un equipo propio.
Realmente se hizo lo que se pudo, con grandes estructuras en contra». Sin embargo, los resultados no fueron los esperados: «Como objetivo no lo cumplimos, no fueron los resultados que yo quería». Esta autocrítica lo llevó a replantearse su futuro: «Las últimas dos o tres carreras fueron lo que me hizo replantearme y ver qué hago para este año».
La decisión de Franco de cambiar de equipo refleja su compromiso con el automovilismo y su deseo de seguir creciendo como profesional. «No estaba contento con las últimas carreras», admite. «Así que, por eso, a partir de este año voy a un equipo…». Su búsqueda se centra en encontrar un equipo que le brinde las herramientas y el apoyo necesarios para alcanzar sus objetivos.
«Estoy contento donde estoy corriendo, compitiendo ahí con los mejores, como lo hice el año pasado en las camionetas», afirma Morillo. «Pero sí, creo que me gustaría mantenerme a través de los años, creo que todavía soy joven… bueno, no tan joven», bromea. «Creo que tengo un par de años más siendo lo que me gusta y nada, por el momento tratando de cumplir los objetivos de donde esté corriendo, poder ser competitivo y pelear bien arriba». Su ambición es clara: seguir creciendo como piloto y alcanzar nuevas metas, pero sin perder de vista la importancia de disfrutar el presente.
Para Franco Morillo, el automovilismo es mucho más que un deporte, es un sueño hecho realidad a base de esfuerzo y perseverancia. «Cuando arranqué de chiquito, mi sueño era poder llegar a lo más grande del automovilismo», recuerda con emoción. «En el medio hubo muchos altos y bajos, porque no es fácil mantenerse por los presupuestos, por lo que implica correr en auto». Pero Franco nunca bajó los brazos: «Cuando uno lo quiere de corazón y siente esa pasión, creo que va más allá de todo. Hay que mover cielo y tierra para lograr lo que uno quiere, y cuando uno de adentro lo quiere de verdad, se consiguen las cosas».
«Como lo hago yo, que hace ya varios años que lo hago», continúa Morillo. «Y no hay nada más lindo que poder hacer lo que me gusta». Su trayectoria es un testimonio de su dedicación y pasión por el automovilismo. «Obviamente, en el medio tuve muchas cosas, por ahí no muy lindas, como todo, ¿no? Pero aguanté y pude llegar hasta acá, que creo que es bastante». Su historia es un ejemplo de que con esfuerzo y perseverancia se pueden alcanzar las metas propuestas.
Franco se dirige a las nuevas generaciones de pilotos con un mensaje lleno de optimismo y aliento: «Que no le aflojen y que vayan por sus sueños. Si su sueño es el automovilismo, lo van a lograr y van a hacer lo que les gusta toda su vida». Su experiencia personal lo avala: «Cuando uno lo quiere de corazón y siente esa pasión, creo que va más allá de todo». Y añade «hay que mover cielo y tierra para lograr lo que uno quiere, y cuando uno de adentro lo quiere de verdad, se consiguen las cosas».
El automovilismo es un deporte muy arraigado en la cultura argentina, con una gran tradición y pasión. Sin embargo, también es un deporte que requiere de una gran inversión económica, lo que dificulta el acceso a muchos jóvenes talentos.
El automovilismo argentino tiene un gran potencial y cuenta con pilotos de gran talento que representan al país en competencias internacionales. Es fundamental que se siga trabajando para fortalecer el deporte y para que cada vez más jóvenes puedan cumplir sus sueños de ser pilotos profesionales.






