Fernando Burgos se desempeñó como titular de la Agencia Territorial Junín del Ministerio de Trabajo de la Nación hasta la llegada del nuevo gobierno, y tras su gestión, analizó la labor desarrollada, a la vez que se mostró partidario de una reforma laboral “a través del diálogo” y respetando derechos adquiridos.
“Personalmente puse mi renuncia a disposición a partir del 10 de diciembre, y luego de esa fecha no estaban las autoridades designadas de la nueva Secretaría de Trabajo. El 4 de enero se comunicaron conmigo para que la presente a través del sistema operativo, así que el 16 me llegó la notificación de que ya no prestaría servicios en la Agencia”, contó.
En estas dependencias, “por lo que tengo entendido, todavía no asumió una nueva jefatura, así que está el equipo de trabajo de la Agencia que puede llevar adelante la tarea en forma eficiente. Todo lo que sea firma lo hacen desde CABA”.
Según apuntó, “mi asunción en este cargo se dio en un contexto muy complejo, como fue la pandemia, dado que asumí en septiembre de 2020. Ahí empecé mi tarea, sin los trabajadores dentro de las dependencias porque estaban dispensados de ir a trabajar, así que recién en el año 2021 tuvieron la obligatoriedad de concurrir y empezamos a delinear el trabajo”.
“La Agencia no tenía sector empleo, que nosotros considerábamos importante para trabajar en territorio para trabajar en políticas públicas como capacitación laboral, empleo, inserción laboral, así que se fue conformando y Junín obtuvo esa Secretaría, así que armamos el equipo con la gente que teníamos, sin ingresos extras”, resaltó.
A la vez, Burgos explicó que “mi trabajo real fue de alrededor de dos años y medio, tiempo en el que pudimos desplegar la labor que lleva adelante el Ministerio de Trabajo de la Nación, hoy Secretaría, en el territorio”.
“El balance es positivo y me encontré con un equipo muy capacitado, con el cual hemos concretado con éxito las políticas públicas que tuvimos en ese momento. Alguna de ellas se fueron restringiendo en este nuevo gobierno y otras se fueron dejando antes del 10 de diciembre”, agregó.
Asimismo, el abogado destacó que “durante mi gestión, convencido de la necesidad de darle una oportunidad a las poblaciones más vulnerables y más propensa a no ingresar a un trabajo formal, ingresaron a la Agencia dos personas: una por el cupo trans y otra por discapacidad”.
REFORMA LABORAL
Por otra parte, Fernando Burgos analizó que “el mundo laboral ha cambiado en su forma de relacionarse y trabajar. Creo que se tiene que dar una reforma en un ámbito de debate, pero sin sacar derechos ya consagrados. El tema del DNU me parece que no es la forma de encarar una cuestión tan compleja, sino que el camino es el diálogo y cada parte aprovecha para sacar lo mejor”.
“Viendo los números del trabajo, notamos que hay una precariedad laboral con empleo no registrado, informal. Eso conlleva a problemas para jubilaciones futuras, porque al no tener aportes, cómo se quebrará el sistema previsional solidario que tenemos”, resaltó el extitular de la Agencia Territorial Junín.
En tal sentido, Burgos agregó que “hasta nuestra gestión se hacía hincapié en las inspecciones, mientras hoy el DNU va en sentido contrario. Un punto es el período de prueba, llevar de 3 a 8 meses, con lo que peligra una rotación del trabajador”.






