En la recta final de cara a las elecciones que definirán el futuro de Sarmiento, Diego Fernández, referente de la agrupación Corazón Verde, dialogó con Grupo La Verdad sobre los desafíos y propuestas de su espacio.
Con un tono sereno pero firme, Fernández abordó la particularidad de esta contienda, marcada por el regreso de Fernando Chiófalo a la carrera electoral, y la necesidad imperante, según su visión, de un cambio de rumbo para el club.
Diego, quien acumula años de trabajo dentro del fútbol y en diversas comisiones directivas de Sarmiento, destacó la trayectoria de su agrupación: «obviamente que todo el grupo viene elaborando hace mucho de la elección pasada, inclusive antes, desde el año 2017 que se creó la agrupación que venimos trabajando”.
En cuanto al sorpresivo anuncio de Chiófalo de no presentarse, y su posterior retractación, Fernández comentó: «se dio esta particularidad de Fernando diciendo esto durante varios meses que no seguía, muy firme, lo cual nos llevó a armar y diagramar toda una política que después, bueno, hasta nos llegamos a hablar con gente de su grupo de trabajo actual que eran y que iban a ser los continuadores.»
El referente de Corazón Verde enfatizó la preparación de su equipo, desmintiendo cualquier atisbo de improvisación: «Muchos de los integrantes de nuestra agrupación, de nuestra lista, hemos sido partícipes activos y necesarios protagonistas de la propia comisión de Fernando en distintos períodos de estos 20 años. Por lo tanto, conocemos la cocina del club en todos sus aspectos, desde lo económico hasta lo edilicio.» Y añadió: «José Molinari, Marcelo Pérez, Rochetti, Benito, Ariel Sanguinetti fue el primer vicepresidente de Fernando, digamos, toda gente que hemos estado ahí adentro. Yo también he estado en comisiones de la actual comisión”.
Uno de los puntos centrales de la propuesta de Corazón Verde es la política deportiva. Fernández fue categórico al señalar las falencias actuales: «Sarmiento tiene que dar un salto de calidad para poder romper este techo al cual hoy llegamos. Acá no hay que destruir nada para empezar nada nuevo, pero sí Sarmiento ha logrado llegar a un techo que le cuesta romper en materia presupuestaria, en materia deportiva que para romperlo tiene que cambiar algunas cosas, básica y fundamentalmente lo que tiene que cambiar es política deportiva integral.»
La preocupación por el desempeño del equipo es palpable. «Hace 2 años a esta parte, 2 años y medio, que está claro que la política deportiva que venimos llevando no da resultados,» sentenció Fernández, y no dudó en recordar la suerte que el club ha tenido para mantenerse en primera: «no nos hemos ido al descenso por suerte en los últimos dos torneos gracias a que la AFA decidió suspenderlos. Si no hicimos dos campañas consecutivas de descenso directo y hoy estamos más o menos parecidos.»
La solución, según Corazón Verde, pasa por una secretaría técnica sólida y con sentido de pertenencia. En este sentido, la elección de Renzo Spinacci, Tití Mastrángelo y Fabio Nigro no es casual. «Son tres personas, primero que tienen mucho conocimiento técnico de la institución. Segundo, porque además de tener conocimiento técnico y acabado de la institución, son gente referente del club, con el sentido de pertenencia que vos tenés que tener para poder llevar a cabo una política deportiva que te identifique,» explicó Fernández. La urgencia es clara: «el objetivo 1, 2 y 3 del club hoy debe ser necesariamente sostenerse en Primera División.»
Con la fecha electoral a la vuelta de la esquina, surge la pregunta sobre la transición en caso de un cambio de gestión. Fernández se mostró optimista y llamó a la tranquilidad: «esto es lo más normal en cualquier transición de cualquier institución. Pasa en el país, digamos. Hay una institución y la institución está por encima de cualquier nombre.»
Respecto a la continuidad del cuerpo técnico actual, Fernández fue enfático en el respeto por los contratos: «Lo primero que vamos a hacer es respetar la contractualidad, no solamente de Sanguinetti, sino como de toda la gente que trabaja en Sarmiento, desde el portero hasta Sanguinetti. Eso es lo natural.» Y aclaró: «No hablamos con Sanguinetti porque hoy, por supuesto, no tenemos voz ni voto dentro del club pero va a ser lo primero que vamos a hacer.»
Uno de los puntos de discordia con la actual gestión, según Fernández, es la visión sobre la naturaleza del club. «Fernando lo manifestó, él lo manifestó hablando en parte y lo vamos a seguramente a consultar nuevamente, pero él dijo que porque él cree que Sarmiento hay que manejarlo como una empresa y no ve que pueda llegar a hacerse así a corto plazo y puede ser una catástrofe para Sarmiento en poco tiempo si no se lo maneja con una empresa.»
Fernández disintió con esta perspectiva: «Yo creo que ahí se van basado de rojo con el tema de empresa, por eso no crecemos en 6000 socios porque es demasiada la beta empresarial que se le puso al club. Yo creo que el club desde sus finanzas y su economía debe manejarse como una empresa. Profesionalizarla como una empresa. En su finanzas y en su contabilidad y en su economía, punto, en todos los demás es un club.»
Además, cuestionó la idea de una gestión unipersonalista: «si el único empresario en Junín que puede manejar Sarmiento es Fernando Chiófalo, bueno, algún día hasta que se demuestre lo contrario, yo diría que es un ser mortal como todos nosotros, entonces algún día no va a estar, el día que no esté, ¿qué pasa? Desaparece el club, porque es el único él que lo puede manejar.»
Finalmente, Fernández se refirió a la percepción del socio y el hincha de Sarmiento. «Claramente hoy el clima de la gente es otro, la temperatura que uno ve en la gente es totalmente diferente a la otra vez. Claramente la gente hoy está pidiendo un cambio.»
Y recordó: «El propio Fernando planteó que había que hacer un cambio. Él lo planteó. Nosotros no le dijimos, ‘Che, te tenés que ir, flaco.’ No, él estuvo dos meses diciendo que había que terminar el ciclo, que había que cambiar, había que renovar energía. Está claro que eso tiene que ocurrir.»
La agrupación Corazón Verde se presenta con el lema «Hay mucho más por hacer», una frase que, según Diego, resume la filosofía de su propuesta. «Lo que nosotros planteamos que para hacer ese más que hay que hacer hay que cambiar algunas cosas. Y fundamentalmente tiene que ver con la política deportiva y la política de acercamiento al socio.»
Si bien el fútbol profesional acapara gran parte de la atención, Sarmiento es una institución que trasciende las canchas de Primera División. Ambas agrupaciones, tanto la oficialista como Corazón Verde, reconocen la importancia de las diversas disciplinas y el rol del club como centro social para la comunidad de Junín. Hoy el club tiene una visión de consolidar a las familias dentro de la institución para generar así un mayor sentido de pertenencia que va más allá del hincha de fútbol. Esta visión integral del club, que abarca desde el tenis y el hockey hasta el básquet y el ajedrez, es un activo invaluable que se busca preservar y potenciar, independientemente de quién asuma la conducción. El desafío es continuar fomentando la inclusión y ofreciendo espacios de desarrollo para todos los socios, desde los más jóvenes hasta los adultos, asegurando que Sarmiento siga siendo un pilar fundamental en la vida social y deportiva de Junín.
Con la jornada electoral ya definida, los socios de Sarmiento tendrán en sus manos la decisión de ratificar el rumbo de la actual gestión, encabezada por Fernando Chiófalo y su equipo, o de optar por la propuesta de cambio y un «salto de calidad» que impulsa la agrupación Corazón Verde, liderada por Diego Fernández. Más allá del resultado, la participación activa de los socios en este proceso democrático es fundamental para el futuro de la institución.






