Así como años atrás era yo quien emigraba a Italia, hoy siendo abogada entre otras especialidades, Experta universitaria en Derecho Internacional y Comunitario, me encuentro en la práctica profesional totalmente dedicada a esta materia además de la docencia del Derecho penal. El manejo a la perfección del idioma italiano, los profesionales que trabajan junto a mí en Argentina, España e Italia, hacen que mi estudio pueda ofrecer un servicio a las necesidades de las personas que deseen obtener la ciudadanía extranjera y a las opciones que puedan presentarse en un árbol genealógico familiar determinado. Por otro lado e independientemente de esto, debo reconocer con gran asombro que la solicitud de ciudadanías italianas y nacionalidades españolas hoy y en su mayoría, se acentúan en jóvenes profesionales que buscan no sólo mejores condiciones de vida sino de reconocimientos y valores, a diferencia de aquellos años atrás donde la emigración se distinguía sobremanera en oficios. Asimismo, me consultan por los casos de quienes piensan que en un futuro próximo sus hijos o nietos puedan necesitarla entonces deciden tramitarla.
Es necesario destacar principalmente, que nuestro país cuenta con una gran densidad de población de descendientes de extranjeros europeos, mayormente italianos y españoles, por lo tanto, la demanda siempre es importante, además que actualmente existen posibilidades de acceso a la información que facilitan lo que muchos años atrás estaba fuera del alcance de la tecnología, era un proceso engorroso, lamentablemente largo y en muchas ocasiones ante el primer inconveniente se renunciaba a la tramitación. Muchas de aquellas personas que desistieron en aquellos momentos hoy también retoman los trámites para obtener su tan ansiada ciudadanía/nacionalidad.
Ahora bien, mayormente quiénes buscan una ciudadanía o nacionalidad tiene pensado como destino asentarse en España, generalmente y en primer lugar condicionados al idioma; cuestión que hoy España está superpoblada de latinos y lugares más lugares menos no hay sitio en el que inevitablemente, nos encontremos con compatriotas argentinos.
Sí enfatizo, en la importancia del trabajo serio y profesional en la materia en plena concordancia con la normativa vigente, tanto sea, para la confección del expediente como para cualquier proceso que sea necesario. Si bien, es posible que el propio interesado confeccione su expediente esto siempre estará condicionado al árbol genealógico familiar de pertenencia dado que, una de las vías necesarias podría ser la instancia judicial cumplimentando documentación o por ser ésta, la única manera de obtener el reconocimiento de la ciudadanía italiana, por ejemplo, la vía judicial materna la cual, será viable únicamente a través de un proceso judicial ante los Tribunales de Italia con un abogado competente y especializado en la materia.
Si bien reitero, son muchos los jóvenes que deciden emigrar obtenida su ciudadanía/nacionalidad, se aprecia aún más en aquellos casos en que el expediente ha sido presentado directamente en alguna comuna de Italia. Muchos de ellos, impulsados además por el “detrás de escena”, hago referencia a las prácticas que se realizan contrarias a la normativa consular, -en la ciudadanía italiana-, por quiénes a sabiendas de que los turnos consulares son personales, gratuitos e intransferibles los venden por altas sumas de dinero, por ende, quienes prefieren presentarse en Italia consecuentemente obtenida su ciudadanía, deciden probar suerte lejos de aquí, regresando permítanmelo expresar, al sitio de donde muchos de “nosotros” alguna vez partimos.
(*) @ciudadaniaitaliana.venturini






