El oficialismo logró en la Cámara de Diputados la firma del dictamen de mayoría del proyecto que reduce el alcance geográfico del régimen de «zona fría» y solamente mantiene la política de subsidios a usuarios de gas de la Patagonia, Malargüe y la Puna.
Promediando el debate en el plenario conjunto de las comisiones de Energía y Combustibles, y Presupuesto y Hacienda, el presidente de comisión cabecera, el libertario Facundo Correa Llano, anunció que se había alcanzado un dictamen de mayoría con 46 firmas (LLA, Innovación Federal, PRO, MID y en disidencia parcial la UCR, Producción y Trabajo e Independencia), con algunas modificaciones menores respecto del texto original.
Por su parte, Unión por la Patria presentó un dictamen de minoría que cosechó 31 firmas, y que no solamente mantiene el actual esquema de zona fría sino que redobla la apuesta y suma subsidios por zona cálida a otras regiones del país.
Con el nuevo régimen de zona fría del Gobierno, según especificó en su exposición la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que lo conservarán 1.800.000 de usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), quienes tendrán un «descuento superior al 75%» sobre el consumo de gas en los meses de invierno.
El descuento también alcanza a hogares socioeconómicamente vulnerables (con ingresos de hasta tres canastas básicas por familia tipo, actualmente 4.3 millones de pesos), portadores del Certificado Único por Discapacidad (CUD), veteranos de Malvinas y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares, lo que hace a un total de 9 millones de beneficiarios.
Durante su intervención, Tettamanti defendió la iniciativa que el oficialismo buscará aprobar en una sesión prevista para el 20 de mayo, junto a la ley Hojarasca y la adhesión argentina al tratado de cooperación internacional de patentes (PCT)
La funcionaria detalló que a partir de los cambios en el régimen de zona fría se va a subsidiar el metro cúbico de consumo de gas natural y se dejará de subsidiar el cargo fijo de distribución.
También defendió la decisión de darle al Poder Ejecutivo «flexibilidad» para ajustar el porcentaje de descuento para los beneficiarios del subsidio por zona fría, al argumentar que si por ejemplo el precio del gas bajara no tendría sentido sostener un porcentaje tan alto.
Sobre la alícuota del 7,5% de recargo en las facturas de gas que se utiliza como fuente de financiamiento desde que entró en vigencia la ley del 2021, Tettamanti señaló que ya no alcanza para costear la política pública, y advirtió que si la no se modifica la norma, habría que llevar dicho impuesto al 11,5%.






