El Gobierno de Javier Milei prohibió desde este jueves el acceso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada, en otro episodio más de la fuerte embestida oficial contra los medios de comunicación. La prohibición abarca a todos los medios que tienen periodistas trabajando diariamente en Balcarce 50.
De acuerdo con fuentes oficiales, por un lado se busca profundizar la investigación sobre una presunta infiltración rusa en medios de prensa, por el que periodistas de siete medios tuvieron su ingreso a la sala restringido por más de dos semanas. Y por otro, hay una denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias por presunto espionaje ilegal, luego de conocerse filmaciones en ese medio de los pasillos e interiores de la Casa de Gobierno.
“Se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, esgrimieron fuentes oficiales a medios porteños. Y supeditaron la continuidad de los permisos hasta que no avance la causa judicial contra los periodistas de TN.
“Hasta que no se esclarezca el tema de los videos, no se va a permitir el ingreso a ningún periodista”, explicaron.
El Gobierno “dejó sin efecto la prórroga» de las acreditaciones que vencían el último día de marzo y habían sido extendidas durante abril hasta que se terminara de realizar el nuevo proceso de acreditación.
Se trata de una medida con pocos antecedentes. La sala de periodistas de la Casa Rosada se mantuvo siempre abierta incluso durante gobiernos de facto.
El Gobierno, a través de la Casa Militar —organismo encargado de la seguridad de la Casa Rosada y la residencia de Olivos—, presentó una denuncia penal contra dos periodistas de TN tras la difusión de imágenes grabadas dentro de la sede gubernamental. Según las autoridades, el material podría implicar delitos vinculados a la divulgación de secretos políticos y militares, además de afectar la seguridad nacional.






