Pablo Vicó es un entrenador récord en el fútbol argentino y mundial. Estuvo al frente de Brown de Adrogué, una tradicional institución del ascenso, durante 15 años. Pero este viernes lo dirigirá por última vez, frente a Estudiantes de Río Cuarto en Córdoba.
«Estoy tranquilo; no te voy a decir que estoy alegre sino triste, pero son 15 años de trabajo, 570 partidos, dos ascensos, le ganamos a todos los grandes de la categoría en el Nacional B en 2013… Pero todo lo que empieza en algún momento termina», expresó.
La relación llegará a su fin con el Tricolor último en la zona B de la Primera Nacional, ya que solo ganó un encuentro de los 13 disputados, viene de ser goleado por 4-0 ante Colón en casa y hoy consumaría su descenso a la Primera B.
Una de las situaciones pintorescas asociadas a un verdadero personaje como Vicó fue que además de ser el DT vivió en las instalaciones del club del sur del Gran Buenos Aires, una situación que se terminará a partir de su salida: «Tendría que ir a un departamentito, lo alquilo y me voy. Es lógico, tengo que dejar el club y darle paso a los que van a venir», explicó con naturalidad.






