El Colegio de Médicos bonaerenses expresó su respaldo a la Marcha Federal de Salud que tendrá lugar este miércoles con epicentro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y advirtió sobre el “profundo deterioro” que atraviesa el sistema sanitario argentino como consecuencia de las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei.
A través de un comunicado, la entidad que nuclea a los médicos bonaerenses enfatizó que la salud pública es un “pilar democrático” y no puede representar una “variable de ajuste”. En ese marco, los representantes del sector sanitario remarcaron el impacto del fuerte desfinanciamiento estatal, que se refleja en la falta de insumos, la incertidumbre en la provisión de vacunas y las graves dificultades operativas que atraviesan hospitales y centros de salud.
“Día a día se agravan las dificultades para garantizar prestaciones esenciales a los sectores más vulnerables”, enfatizaron desde la entidad, al tiempo que reforzaron la convocatoria a la movilización prevista para este 20 de mayo a las 13 horas, desde el Ministerio de Salud de la Nación hacia la Plaza de Mayo.
Entre las principales preocupaciones señaladas, la institución bonaerense mencionó el cierre del Programa Remediar, una política histórica que garantizaba medicamentos gratuitos en todo el país; el severo recorte en el Programa de Atención Médica Integral (PAMI), con fuerte impacto en las prestaciones a jubilados; además de la crisis que atraviesan obras sociales y prepagas, que ya no garantizan el Programa Médico Obligatorio (PMO) y provocan una transferencia masiva de pacientes hacia el sector público.
Ante este escenario, desde el Colegio profesional señalaron que reclamar contra el ajuste que pesa sobre el sistema sanitario público no sólo implica garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio profesional, sino principalmente proteger la dignidad de los pacientes. “La salud pública no se negocia: se defiende”, concluyó el comunicado difundido por los médicos bonaerenses.






