Por Redacción Grupo La Verdad
Desde hace varios días, Junín vive la polémica en el sector de taxistas y remiseros por el proyecto presentado por la concejal Belén Veronelli, que impulsa la llegada de servicios de transporte privados y digitales para pasajeros a la ciudad, tales como Uber, Didi y Cabify.
Esta iniciativa generó un rotundo rechazo en taxistas y remiseros, ya que ven amenazado su trabajo. El proyecto de ordenanza fue elevado al Concejo Deliberante para su discusión.
En medio de este escenario, Grupo La Verdad habló con el abogado Mariano Malcun, asesor jurídico de Veronelli, sobre las cuestiones legales que rodean al proyecto.
“Desde el punto de vista legal, hay un aval del artículo 14 de la Constitución Nacional, que permite circular y transitar en todo el territorio argentino, libremente, sin ningún impedimento. Por otro lado, ese mismo artículo, enfatiza claramente la industria lícita y el derecho a trabajar y comercializar libremente. Esto fomenta un marco de competencia y de apertura de mercado, alineado con nuestra idea liberal libertaria. Por lo tanto, el proyecto tiene fundamentos legales y no va en contra de las normas máximas”, explicó Malcun.
“Con lo cual, desde el terreno político, se deja en evidencia que hay una cuestión de costos, de carácter impositivo, en lo que tiene que ver con la habilitación respecto a los trabajadores de taxis y remises. Con esta postura, se dejaría en evidencia que deben permitir una apertura de competencia. En ese sentido, tienen que reducir considerablemente los costos de la actividad que desarrollan. Se puede brindar un mismo servicio con un menor costo para el trabajador”, agregó.
De esta manera, el entrevistado defendió y apoyó la iniciativa respaldándose en argumentos legales.
A su vez, indicó que “este anteproyecto de ordenanza busca brindar el marco legal regulatorio para plataformas digitales, para la movilidad o el transporte de pasajeros, tanto en autos como en motos. Busca ser un alivio para el trabajador recudiendo costos. Esto va acorde a lo que pasa a nivel nacional, donde se está debatiendo un proyecto para modificar la ley del contrato de trabajo, que beneficie a los trabajadores.”
Asimismo, dijo que “queremos mejorar las reglas del juego y ampliar la competitividad del mercado, no de una manera desleal sino sana. Pero hay una especie de monopolio de parte de los taxis y remises”.
“Creo que es una discusión bastante vetusta y conservadora el no habilitar un mercado que ya está implementado hace mucho tiempo. Cuando se habilitó a nivel nacional, en la ciudad de Buenos Aires hubo un gran conflicto, pero hoy en día conviven las dos partes. Uber vino para quedarse y no le veo el sentido a la crítica. De hecho, ellos mismos están tratando un servicio virtual propio y me parece perfecto que compitan. Están invitados. Hay que ver si el mercado les es asequible”, expresó.
En cuanto a las diferentes opiniones y la polémica que genera esta posibilidad, señaló que “no son todos los sectores iguales, hay algunos sectores de taxis y remises que aceptan la idea. La concejal Belén Veronelli me dijo que tuvo varios llamados a favor de la postura. Estamos pensando en hacer una encuesta para la ciudadanía. Las opiniones han sido más favorables que negativas. Estamos abiertos al dialogo en cualquier momento ante cualquier duda que tengan”.
Los primeros choque en C.A.B.A.
Luego de largos años de protestas y resistencia, finalmente una parte de los taxistas de la Ciudad de Buenos Aires decidió dejar de combatir a las aplicaciones de transporte e incorporarlas a su trabajo para sumar más opciones de servicio y tener una mayor ganancia.
Motivados en parte por la opción específica para taxistas que incorporaron en el último tiempo algunas de estas plataformas, varios conductores se convencieron de bajársela, se crearon un perfil y comenzaron a operar con ese sistema, paralelamente a sus viajes tradicionales, dejando atrás los piquetes y reclamos.






