Por Redacción Grupo La Verdad
El incremento de caudal de agua en las lagunas de la región, luego de un largo periodo de sequía, sacó a relucir la pasión de los junienses por la pesca. Niños, jóvenes y adultos colman semana a semana las instalaciones de la Laguna de Gómez y de El Carpincho en busca de la especie más deseada de la zona: el pejerrey. El regreso de los pescadores a los espejos de agua locales se ve contextualizada por un movimiento comercial que beneficia a distintos sectores de nuestra ciudad.
El dirigente del Club de Pescadores de Junín, Alberto Borgatello, habló con Grupo La Verdad y destacó el resurgimiento de la pesca en la ciudad, tras la recuperación del agua en la Laguna de Gómez.
“Estamos recuperando lo perdido. Gratamente, el agua vino bendita, porque aparte de haber venido en cantidad y haber limpiado el agua estancada que tuvimos por la sequía, trajo vida y en abundancia. Esto nos pone contentos a los pescadores y a los que no son pescadores y descubrieron la pesca”, expresó.
Y agregó: “Esperamos que la pesca vuelva a ser lo que fue en Junín, para que una generación entera de chicos sepa lo que es la pesca. Es un momento para aprovechar y tenemos que cuidar lo que tenemos”.
El entrevistado destacó el movimiento económico que genera este renacer de la pesca en la ciudad y la movilización de las familias por esta razón.
Comentó que “está probado, incluso internacionalmente, que la actividad de la pesca en general es uno de los movilizadores económicos más grandes que existe en lo que es recreación. Lo estamos viendo en la ciudad. Cuando empieza a haber pesca, todo se moviliza: los que venden anzuelos, cañas, carnadas, lanchas y botes, motores, etcétera. La pesca dinamiza mucho. En la laguna, está repleto de gente el murallón y el espigón, a diferencia del año pasado”.
“Es una actividad muy fácil de realizar, sobre todo para los juninenses que tenemos la laguna cerca y de fácil acceso. Hay otras localidades que tienen lagunas con pesca, pero con caminos desmejorados y a muchos kilómetros. Acá es como ir a dar una vuelta al centro. Casi todas las familias juninenses tienen una caña con un anzuelo y una boya. Para el juninense la pesca es una actividad muy normal”, manifestó.
También señaló que el Club de Pescadores se vio muy beneficiado con este nuevo crecimiento de la actividad y dijo que “veníamos de un momento muy complicado, primero con la pandemia y después con la sequía. Veníamos con una ecuación negativa económicamente y ahora pasamos a pensar en obras que hagan crecer al club. Somos todos una gran familia: los dirigentes, los pesqueros, los guías de pesca, los carnaderos, etcétera”.
“El juninense utiliza al parque como un espacio para pasar un fin de semana al aire libre, con parrillas y lugar seguro para los chicos, pero no es lo mismo con pesca activa”, declaró.
Por otra parte, Borgatello se refirió a la situación del pejerrey en el agua de la laguna y sostuvo que “todavía no está con el tamaño adecuado. Ha entrado mucho pejerrey juvenil y otras especies. Tenemos la esperanza de que la gente tome conciencia de que para sacar un lindo pescado no hay que matarlo sino dejarlo crecer. Y eso no impide la diversión y la recreación de la pesca. Hay que pescar y devolver”.
“Hay mucho pez de unos 20 o 22 centímetros, que posiblemente para fines del invierno estén en los 25 centímetros, que es la medida adecuada. Nos pone contentos que haya juveniles, el pejerrey juvenil es el que tiene más capacidad de recreación y el más fértil. Nos asegura una repoblación en el agua. Es cuestión de paciencia”, afirmó.
Escuela de Pesca
El Club de Pescadores puso en marcha la primera Escuela de Pesca en la Laguna del Carpincho, una iniciativa que promueve el vínculo con la naturaleza y el cuidado de los recursos naturales. La propuesta, que integra nuevas actividades de iniciación deportiva en Junín, está abierta a vecinos de todas las edades.
Este nuevo programa busca fomentar la vida saludable y la recreación en todos los puntos de la ciudad, consolidándose como un punto de encuentro fundamental para la comunidad. El lanzamiento oficial representa la concreción de un proyecto largamente anhelado, diseñado para acercar esta disciplina a los vecinos de manera organizada y profesional.
El espacio no solo permite aprender técnicas de pesca, sino que también hace especial hincapié en la concientización sobre el cuidado del pejerrey y la preservación de nuestros espacios naturales.
Alberto Borgatelio, miembro de la subcomisión de pesca, destacó la relevancia histórica del proyecto y el mecanismo para sumarse: “Las expectativas son todas positivas, ya que para el club esto es algo totalmente nuevo, históricamente nunca se había realizado una escuela de pesca aquí, por lo que se trata de un proyecto muy anhelado”.
Sobre el valor del aprendizaje en el club, añadió que “el objetivo es que los más chicos y los adultos que se acerquen aprendan las técnicas básicas, pero fundamentalmente que disfruten de nuestra laguna, queremos que este club sea un espacio donde las nuevas generaciones descubran la pasión por la pesca, valorando siempre el respeto por el medio ambiente y la camaradería que caracteriza a nuestra institución”.






