El gobierno de Javier Milei formalizó este martes el pase a disponibilidad de trabajadores de las Unidades Turísticas de Chapadmalal y Embalse, en medio de un fuerte conflicto por el cierre de los complejos de turismo social y el avance de un proceso de privatización denunciado por gremios y el gobierno bonaerense.
La medida profundiza el vaciamiento de dos emblemas históricos del turismo social argentino que inició el secretario de Turismo, Daniel Scioli. Según denunciaron desde ATE, además de la paralización de actividades y los despidos, el Ejecutivo nacional intimó a desalojar a unas 30 familias que viven desde hace décadas en pabellones ubicados dentro del predio de Chapadmalal.
“Nos afecta a más de 30 familias que hace más de 20 años vivimos en estos pabellones que son cedidos por nuestro empleador”, señalaron trabajadores nucleados en el sindicato estatal, que advirtieron sobre la incertidumbre laboral y habitacional que atraviesan.
La avanzada oficial se sostiene sobre el Decreto 216/2025, mediante el cual el Gobierno eliminó la obligación estatal de garantizar servicios de turismo social. Desde entonces, el deterioro de ambos complejos se aceleró: mientras en 2023 habían recibido más de 84 mil turistas, durante 2025 y 2026 la actividad quedó prácticamente paralizada.






