Las pastillas de freno del coche son de los materiales que más desgaste sufren con el paso del tiempo y, a la vez, una de las partes más importantes del vehículo. Por ello, es fundamental revisarlas periódicamente para verificar que están en buen estado. De esta manera, podrás sustituirlos cuando sea necesario y asegurarte de que no estás corriendo ningún riesgo durante tu conducción.
Haciendo un uso normal de tu vehículo, las pastillas de freno suelen mantenerse en buen estado hasta aproximadamente los 50.000 kilómetros. Pero debes tener en cuenta que su vida útil puede no ser tan larga, ya que dependerá de varios factores. Por eso, es muy importante que estés atento a varios síntomas que pueden avisarte de que ha llegado el momento de cambiar las pastillas de freno. Por eso, además de aprovechar nuestro renting de coches te contamos todo lo que debes saber para cuándo debes cambiar las pastillas de freno.
Todos los coches están equipados con discos y pastillas de freno. Estas últimas se ubican en una pinza de freno. De esta manera, su función es presionar el freno cuando el vehículo está en movimiento, haciendo que se detenga.
Las pastillas de freno se componen de un revestimiento y de un soporte metálico. Normalmente, los coches suelen tener dos pastillas de freno por cada disco. Es decir, cuentan con cuatro pastillas de freno por cada eje: el trasero y el delantero. Algunos modelos que tienen más potencia, pueden llegar a tener un mayor número de pastillas.
Cada vez que un conductor frena, se realiza una fricción que hace que haya una pérdida de material tanto de la pastilla como del disco de freno. Es por esto que la vida útil suele variar dependiendo tanto del número como de la intensidad de las frenadas.
Cuándo cambiar las pastillas de freno
Para tener la tranquilidad de que estás realizando una conducción segura, lo primero que debes hacer es acudir periódicamente al taller y hacer una revisión general. Lo ideal suele ser, como mínimo, hacerlo una vez al año. Y, entre otras cosas, deberás comprobar que el estado de los discos y las pastillas de freno es correcto.
Será durante la revisión cuando los profesionales te comunicarán si es necesario cambiar las pastillas de freno. Aunque lo más común sea hacerlo una vez pasen los 50.000 km, aunque también es posible que te informen de que es necesario cambiarlas con anterioridad. Por ejemplo, si están a menos del 30% de su grosor, lo más recomendable será cambiarlas.
La manera correcta de comprobar de manera exacta el porcentaje en el que se encuentran las pastillas de freno, es mirar a través de los radios de las llantas ayudándote de una linterna. Ahí podrás comprobar el grosor y, si quedan menos de 3 milímetros, lo correcto será que las cambies.
La duración de las pastillas de freno puede depender de los materiales y de sus características:
Semimetálicas: son las más comunes y las más baratas
Orgánicas: son más eficaces, aunque su duración es menor, además de ser más caras
Metálicas: son las más duraderas
Cerámica: son las más eficaces de todas, además de las más caras. Lo más habitual es que las lleven los coches deportivos.
Síntomas que avisan
Si las pastillas de freno se gastan, seguramente notes un sonido desagradable en el momento de frenar. Por otra parte, si tu coche es moderno, será el mismo sistema de a bordo del coche el que te notificará. De una manera u otra, deberás estar atento a los siguientes factores:
¿Qué pasa si no se cambian las pastillas de freno?
No cambiar las pastillas de freno de tu coche cuando están desgastadas es muy peligroso, ya que la capacidad de frenada se va perdiendo. Además, con los años podría provocar una avería mayor y más cara. También es recomendable que, una vez has cambiado las pastillas, tengas cuidado y estés atento a su funcionamiento y eficacia, al menos durante los primeros 300 kilómetros. Realizar revisiones periódicas a tu coche es fundamental para poder tener la garantía de que tu vehículo está en buen estado y de que tu conducción es segura.






