Por Redacción Grupo La Verdad
El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció este miércoles una suspensión de las retenciones por 90 días para los productos lácteos, el aumento de 20% en la cuota de Impulso Tambero y la extensión del programa hasta el 31 de diciembre, a cambio de congelar los precios de los productos por tres meses y mantener la rentabilidad de los tamberos.
Las medidas fueron dispuestas por el también candidato a presidente por Unión por la Patria (UxP) tras una reunión que, junto al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan José Bahillo, mantuvo con representantes de la cadena lechera y funcionarios de las provincias productoras en las instalaciones de la empresa láctea Tremblay en la localidad santafesina de Pilar.
En diálogo con Grupo La Verdad, Bahilo, explicó que “esta medida se fundamenta en dos pilares. Por un lado, el grave problema de la sequía que están atravesando los productores, con tambos que vienen con un déficit de pasto, de oferta forrajera, que es el alimento de las vacas, que les complica mucho los costos porque tienen que producir leche a partir de subproductos y alimentos balanceados”.
“A esta situación se le suma un agravante internacional como una fuerte bajante del precio de la leche en polvo que impacta sobre el eslabón industrial. El 25% de nuestra producción se exporta y esos ingresos hacen que se pueda financiar en gran parte al sector”, puntualizó luego.
Y enfatizó: “ante estas situaciones que se conjugaron es que el ministro Massa tomó dos determinaciones. Una es la suspensión de las retenciones a las exportaciones lecheras por 90 días, con un costo fiscal de 7.400 millones de pesos y la otra es aumentar y extender el programa “Impulso Tambero” que está destinado a asistir a los productores y fue creado por el mes de marzo en el marco de la sequía más aguda para fortalecer a los productores”.
CONDICIONES DE LA MEDIDA
El secretario de agricultura, ganadería y pesca explicó a este diario que “se pusieron condiciones complementarias a estas medidas porque sin dudas van a mejorar lo que son las cuentas de los exportadores y lo que se exige es que se mejore el pago del litro de leche al productor que hoy está percibiendo una variación muy menor desde el mes de junio, no se ha recompuesto y eso complica la sustentabilidad de los tambos”.
“Por otra parte, lo que se acuerda con las medidas es que esa mejora del litro de leche en los tambos no se traduzca en aumento a los productos que están en la góndola, los alimentos de la canasta básica, más consumidos por las familias argentinas”, señaló.
En tanto, dijo que “por los estudios que hemos hecho y las charlas que hemos mantenido con los industriales que no deberían trasladarse de ninguna manera los efectos de esta medida al consumidor”. “La secretaría de comercio para poder concretar este objetivo está firmando acuerdo con las empresas para congelar precios por un lapso de 60 dias”, completó.
“Esto generalmente se respeta, lo que pasa que hay distorsiones de precios para aquellos que no están dentro de los acuerdos o lo hace alguna cadena o marca en particular”, dijo luego.
TIEMPO DE INSTRUMENTACIÓN
Más adelante, Bahillo, se expresó en torno a la posibilidad de que esta decisión del gobierno se pueda sostener por más tiempo y aclaró: “los 90 días de suspensión de exportaciones y no más es porque queremos ir viendo cómo se desenvuelve la medida, que no impacte en los precios y afecte a los consumidores. Vamos a hacer un seguimiento muy de cerca.”
“Creemos que, si se cumplen los objetivos planteados, a título personal, pienso que es una medida que podría utilizarse y dejarla de manera definitiva, pero no quiero adelantar decisiones”, destacó.
En ese sentido, acentuó que “el productor lácteo tomó muy bien la medida, los industriales lo mismo. Plantearon la problemática que estaban teniendo y el ministro lo entendió, evaluó las demandas y se instrumentó. He recibido muchos mensajes de satisfacción”.
CIERRE DE TAMBOS
Finalmente, sobre esta situación, puntualizó: “hay algún cierre de tambos, pero en el registro oficial que tenemos en todo este año, nos da una baja entre el 1,5 y 2% de los tambos”.
“Puede pasar que haya tambos que dejen de vender a industrias y se transformen en tambos queserías o pasen a la informalidad. Eso no lo avalamos, pero sabemos que hay una informalidad en el sector”, concluyó.





