La mayor accesibilidad, practicidad, fuente de proteínas y cambios en la alimentación de la población constituyen algunos de los motivos de este crecimiento exponencial.
Según datos oficiales de CAPIA (Cámara Argentina de Productores Avícolas), nuestro país se ubica sólo detrás de México dentro de los mayores consumidores de huevos a nivel internacional, con un promedio de 360 per cápita al año.
Entrevistado por el programa “Amanece que no es poco” por LT20, Joaquín Elósegui, dueño de la Granja Avícola JC, expresó: “Desde hace unos años ya que Argentina viene aumentando el consumo de huevos, tal es así que pasamos de 100 a 350 por persona en lo que va de este año y para el 2026 se espera que sea mayor todavía”, y ahondó: “Cambiaron las formas de alimentarse y los deportistas sobre todo consumen mucho huevo por ser una importante fuente de proteínas”.
Seguidamente, el productor comentó que “antes el huevo se usaba solamente para las tortas, pero ahora constituye uno de los principales alimentos que eligen los argentinos, sobre todo por su sencillez, rapidez y calidad nutricional”. En continuidad, afirmó que “hoy se consumen tres o cuatro huevos para el desayuno y es lo más fácil de hacer cuando uno llega a casa y no sabe qué comer”.
Asimismo, Elósegui remarcó a modo de comparación de precios que “2 Kg. de huevos grandes salen $4.700, cuando el kilo de carne está $10.000 en promedio, por lo cual se trata de una diferencia importante para el bolsillo y algo mucho más práctico a la hora de alimentarse”.
Además, subrayó que “nosotros tenemos nuestro mercado ya determinado que viene creciendo mucho y vemos que el consumo aumenta cada vez más”, y completó: “La oferta está muy bien y la demanda también acompaña, por lo que estamos muy contentos con el momento que atravesamos”. Luego, sostuvo que “los niveles de rentabilidad varían de acuerdo a la época del año, pero en líneas generales es un negocio que cierra a lo largo del año”.
Por otra parte, Elósegui hizo un análisis respecto al contexto macroeconómico del país y expuso que “todos estamos contentos con la baja de la inflación porque constituye el impuesto más caro que existe y que repercute sobre todo en la gente más humilde, pero lo negativo sigue siendo el tema de los costos y las retenciones que se mantienen que perjudican a la actividad agropecuaria”. Igualmente, observó que “si no se hace nada para el año que viene, el sector agropecuario argentino va a sufrir un gran impacto y no va ser rentable, por lo que es algo que el Gobierno va a tener que rever”.






