La Selección argentina se enfrentará a su par de Panamá el próximo 23 de marzo en el estadio Monumental, mientras que el 28 se medirá ante Curazao en el Madre de Ciudades de Santiago del Estero, según se confirmó oficialmente ayer.
De esta manera, los futbolistas que se consagraron campeones en el Mundial Qatar 2022, regresarán al país para disputar los encuentros mencionados y festejar el título con la gente.
Como preparación de lo que será la Copa América 2024, con sede en Estados Unidos, Argentina ya tiene listos dos partidos amistosos ante dos selecciones que compiten en la Concacaf y se están poniendo a punto para lo que será la Copa de Oro, a disputarse en Guyana, Surinam y Guayana Francesa.
Esta será la tercera vez que Argentina se enfrentará a Panamá, cuyo primer encuentro fue en 2009 cuando Diego Maradona era el entrenador de la «Albiceleste», en el estadio Brigadier General Estanislao López y el elenco nacional venció por 3 a 1 al equipo centroamerica.
El segundo partido fue de forma oficial, por la Copa América Centenario en 2016 en Estados Unidos, donde la Selección argentina goleó por 5 a 0 con tres tantos de Lionel Messi.
Con respecto a Curazao, será la primera vez que Argentina lo enfrentará y se trata de uno de los equipos más débiles de la Concacaf, pero que creció futbolísticamente en los últimos años y que cuenta con un entrenador internacional como Guus Hiddink, quien supo dirigir al Real Madrid, Chelsea y a tres selecciones: Países Bajos, Australia y Rusia.
“Dibu” y la atajada del mundial:
“No me di cuenta el valor que tenía”
El arquero Emiliano «Dibu» Martínez aseguró que en un primer momento no se dio cuenta el valor que tenía su atajada ante el francés Randal Kolo Muani en la última jugada de la final del Mundial Qatar 2022, la cual fue fundamental para que la Selección argentina se quede con el título.
«Pasan los días, veo la atajada y te emociona. A veces te entra, a veces no te entra, pero que, en una final del mundo te salgan las cosas, es hermoso», aseguró.
«No me di cuenta del valor que tenía porque fue rápido. Me acuerdo que salimos rápido al contraataque que tuvimos en la última para ganarlo con Lautaro (Martínez) de cabeza. No la pude apreciar como la aprecié cuando se ganó la final. Lo primero que se vio fue eso», expresó entre risas el arquero del Aston Villa, quien se siente muy agradecido por el reconocimiento.
El «Dibu» también detalló cómo fue esa jugada en su cabeza: «Fue una jugada rápida, sucia también. Cuando le queda a Muani, queda un poco en diagonal. Dije, ´bueno, le achico despacio´. No me apresuré, porque sino me la pica por arriba. Le tuve que dejar un ángulo para que su última visión sea el primer palo. Después me jugué con mi mano y mi pie, rezando por favor, pegame».
Además, el arquero que se convirtió en una de las grandes figuras de Argentina expresó que quería que el remate pegue en su rostro o donde sea: «Yo quería que me pegue en la cara, no me importaba dónde. Quería que me pegue. No me giro, cierro los ojos y me pongo todo duro y digo pegame, es lo único que te pido. Estoy tan tenso y tan duro que rebota para adelante».
Por último, Martínez reveló que le dijo a Kylian Mbappé, su verdugo en la final, tras la conversión de Gonzalo Montiel que valió el título: «Le dije que se levante, que mire hacia adelante porque la había descocido. No tendría que estar en el suelo, sino orgulloso del partido que había hecho, que es la verdad. Me había hecho cuatro goles. El que tendría que estar en el piso era yo».






