Por Redacción Grupo La Verdad
En una nota con Grupo La Verdad, Claudio Impalá, ciclista profesional y dueño de la bicicletería que lleva su apellido, expresó al respecto su opinión sobre la política de apertura de importaciones adoptada por el gobierno nacional y su impacto en el sector: “No sé si va a servir para que bajen los precios de las bicicletas, pero lo bueno es que se va a garantizar el abastecimiento de mercadería. Hay algunos repuestos que vienen un poco a la baja, mientras que otros no aumentan desde hace rato y eso para nosotros es algo grandioso porque veníamos de contextos económicos con dos aumentos semanales y era imposible seguir trabajando así”.
“Las bicicletas son importadas en un 90% de los casos y prácticamente no existe fabricación nacional a excepción de alguna cámara o cubierta”, dijo el comerciante y agregó: “En Argentina somos fundamentalmente ensambladores de todos los componentes que se importan como cajas, palancas, masa y cuadros”.
Además Impalá hizo referencia al momento que vive el rubro en comercialización de bicicletas:“Se vieron superadas las expectativas que teníamos en relación a las ventas para las fiestas de fin de año, se vendieron muchas más bicicletas de lo que esperábamos, sobre todo porque veníamos de un año bastante tranquilo en este aspecto”.
Luego, hizo alusión a la variedad de precios e indicó que “las bicicletas de niños rodado 12 cuestan como mínimo $120.000 y como máximo $200.000, según el modelo y la marca de la misma”. También, comentó que “hoy en día lo que más se usa es el rodado 29 que es para grande y el valor más económico está alrededor de los $280.000, mientras que una bicicleta buena se vende en valores superiores a los $350.000 y algunas llegan a costar hasta $700.000”.
Uno de los productos que se ven beneficiados son las bicicletas. Hasta el día de hoy, cuentan con medidas antidumping desde hace más de 20 años, lo que encarece su precio.
Lo mismo ocurre con productos como planchas eléctricas y calefactores que tienen precios mucho más altos que en otros países: las planchas cuestan más de $100.000, mientras que en Europa valen menos de la mitad; los calefactores superan los $30.000, mientras que en Brasil rondan los $27.000.
En el caso de las bombas de agua, los derechos antidumping, que son los porcentajes que deben pagar quienes importan bienes con medidas aplicadas, son del 246% sobre el valor total de la importación; las multiprocesadoras deben abonar un 203% y los ventiladores un 164%.
El Gobierno celebró la medida
El ministro Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la medida, refiriéndose también a algunos productos que sufren de esta medida. «¿Te molesta tener que pagar una plancha o una bicicleta casi tres veces lo que cuesta en Brasil? ¿Una pava eléctrica o un ventilador el doble que en Chile? ¿Un lavavajilla cuatro veces lo que cuesta en Londres? ¿O el porcelanato un 50% más que en Uruguay? A nosotros y al presidente Milei también», escribió en la red social X.
Entre los productos a los que recientemente se le aplicó la medida vigente figuran amortiguadores para motos, motores para lavarropas (+46%), hornos eléctricos, triciclos, neumáticos para bicicletas), entre otros. Todos provenían de China. Y hay otros que están en revisión para ver si se aplica o no la normativa, como por ejemplo equipos de aire acondicionado de Tailandia, porcellanato, calzado, anteojos, pelotas de tenis y termos de acero inoxidable, entre otros.






