Tras los hechos registrados en la zona de La Frontera, con varios heridos -entre ellos el niño Bastian-, el municipio de Pinamar endureció las sanciones: un decreto obliga ahora a los infractores a pagar todos los costos de los siniestros viales que provoquen, desde la atención médica hasta los operativos de rescate.
En respuesta a la seguidilla de episodios graves en los médanos, la Municipalidad dispuso el refuerzo del régimen sancionatorio para quienes conduzcan vehículos motorizados en playas, dunas y zonas no habilitadas. Según informa El Mensajero de la Costa, el decreto fechado el 16 de enero apunta a desalentar este tipo de prácticas.
La medida reglamenta y refuerza la Ordenanza Municipal N° 4794/16, al incorporar un esquema de penalidades más severo. Las multas pasan a oscilar entre 8.500 y 25.000 módulos (de $ 4.000.000 a $ 12.000.000), según la gravedad de la infracción, el riesgo generado y la reincidencia. Además, se faculta a los agentes municipales a retener y secuestrar preventivamente los vehículos cuando la conducta implique un peligro cierto para la vida, la integridad física o el ambiente.
Uno de los ejes del decreto es la imputación total de los costos al infractor. Quien cause un siniestro deberá afrontar todos los gastos derivados, entre ellos la atención médica, internaciones, estudios, medicación y traslados sanitarios.
También se incluyen los costos de los operativos de emergencia -recursos humanos, móviles y maquinaria-, la intervención de áreas municipales como Tránsito, Seguridad, Defensa Civil y Ambiente, y la reparación y mitigación de los daños ambientales, además de la limpieza y restauración de los espacios afectados. El Municipio se reserva el derecho de reclamar judicialmente el recupero total de esos montos tanto al infractor como al titular registral del vehículo.
El decreto, agrega El Mensajero, exceptúa a los vehículos de rescate, emergencia y seguridad, y fue dictado ad referéndum del Honorable Concejo Deliberante.






