Catorce meses después de su última aparición en una cancha de tenis, por los puntos, Nadia Podoroska volvió y con triunfo en el W35 de Junín 2.
Como invitada del torneo le ganó 6-4 y 6-2 en 80 minutos de partido a su compatriota Lourdes Ayala que accedió al cuadro principal desde la clasificación.
Unos 400 días de espera. Primero una lesión en la cadera y luego una en el hombro la alejaron del deporte que la supo ver ubicada en el puesto número 36 (y ser semifinalista de Roland Garros en 2020).
Pequeños pasos para quien fuese 36 del mundo y hoy, sin ranking, quiere sentirse nuevamente competitiva. Tendrá un largo camino para intentar volver a jugar los torneos más importantes de la WTA pero es un primer paso. Un nuevo comienzo.






