Por Redacción Grupo La Verdad
En una entrevista concedida para “Amanece que no es poco” por LT20 AM 1470, Adriano Di Biaggio, comerciante de una librería local, manifestó que “es innegable que el deterioro del poder adquisitivo de la gente influye de manera negativa en la mayoría de las ventas y eso genera un poco de preocupación si lo comparamos con épocas anteriores, no obstante en nuestro caso tenemos trabajo de lunes a sábado”. Luego, subrayó que “se nota una merma en las ventas, pero no de manera tan pronunciada o drástica como muchas veces se informa”.
Seguidamente, Di Biaggio expresó que “uno guarda siempre la esperanza y el anhelo de salir adelante, pero la situación es complicada y se ve cuando salgo a la calle un viernes por la tarde en el centro y no hay nadie, más allá de tres personas”. También mencionó que “los precios se han estabilizado bastante a diferencia de épocas anteriores, pero cada dos o tres meses sufren ajustes como casi todos los bienes de la economía”.
Asimismo, el entrevistado aseguró que “antes por ahí se usaba más hacer regalos de manera individual, pero ahora muchas veces se juntan dos o más personas para hacer un regalo y comparten los gastos para que el regalo sea más grande”. En continuidad, comentó que “en nuestro caso tenemos clientes y clientas que son muy lectores, incluso algunos que llegan a leer 5 o 6 libros por mes y que ajustan otros gastos, pero siguen invirtiendo en libros”.
Por otro lado, el librero aseveró que “contrariamente a lo que se dice sobre la falta de interés en la lectura por parte de los jóvenes, nosotros no dejamos de sorprendernos por la gran cantidad de preadolescentes y adolescentes que buscan libros para leer”. Posteriormente, afirmó que “muchas veces me entero de la salida de sagas famosas de ciencia ficción primero por los chicos, antes que por las propias editoriales y eso es gracias al buen uso que hacen de las tecnologías que les permite estar al tanto de todo”.
Para finalizar, Adriano Di Biaggio indicó que “para que haya tantos chicos interesados por la lectura también tiene que haber por detrás adultos que se ocupen y preocupen para estimularlos a que tengan un libro en la mano y también se sirvan de la tecnología”, y completó: “Tengo clientas que vienen con sus hijas y se eligen un libro para leer un día y luego combinar con otro día de películas, para generar así debate que para los chicos es pura estimulación”.






