El piloto argentino Franco Colapinto dará una exhibición este 26 de abril y manejará por las calles de Buenos Aires un Lotus E20 de 2012, que arrastra una de las historias más increíbles de la Fórmula 1.
Todo comenzó con la llegada del finlandés Kimi Raikkonen a Lotus, una escudería que no aspiraba a mucho de cara a la temporada 2012. Con el objetivo de atraer al campeón del mundo del 2007 le ofreció una tentadora cláusula en su contrato: 50 mil dólares por cada punto que sumara.
De esta manera, Raikkonen, que venía de disputar dos temporada en el World Rally Championship, llegaba a un equipo que en los papeles estaba destinado a pelear por sumar algún que otro punto muy cada tanto.
Sin embargo, a bordo del E20 que manejará Colapinto, Raikkonen tuvo una temporada 2012 increíble y contra todo pronóstico pudo sumar 207 puntos para terminar el campeonato en la tercera posición, solo por detrás del alemán Sebastian Vettel, quien conquistaría su tercer campeonato de pilotos tras una definición apasionante, y del español Fernando Alonso.
La suma era clara. Solo por su primera temporada en Lotus, Raikkonen ya había acumulado 10.350.000 dólares, una cifra que empezaba a preocupar a la escudería.
Pero todo se complicaría aún más para Lotus al año siguiente, ya que el finlandés volvió a tener otra temporada sublime (esta vez con el E21) en la que cosechó 183 puntos y terminó quinto en el campeonato de pilotos.
A esos 10,35 millones de dólares ahora había que sumarle 9,15 millones de la moneda estadounidense, por lo que Lotus debía pagarle la exorbitante cifra de 19,45 millones solo por los puntos conseguidos a lo largo de aquellas dos temporadas.
Finalmente, esta situación generó serias tensiones entre Lotus y Raikkonen, que después de no disputar los últimos dos Grandes Premio del 2013 por un problema en la espalda, se fue a Ferrari. Si bien el finlandés no les perdonó la deuda en su totalidad, sí retiró acciones legales por impagos para evitar la quiebra definitiva de la escudería británica.__IP__
Este 26 de abril, Colapinto conducirá por las calles de la Ciudad de Buenos Aires aquel Lotus E20 (que tendrá los colores de Alpine) que casi genera la quiebra de un equipo debido a su increíble e inesperado funcionamiento.






