Por Redacción Grupo La Verdad
El espacio de asistencia y alimentación funciona desde hace más de un año y medio en calle 9 de Julio al número 1000, atendido con mucho esfuerzo por Rosario Carballo junto con su pareja y con la ayuda de muchas instituciones de la comunidad. Actualmente brinda servicio de merienda de lunes a viernes y cena tres veces por semana, como también juegos infantiles y espacios de dibujo con una fuerte impronta basada en la palabra de Dios.
En una entrevista concedida para Grupo La Verdad, Rosario Carballo, titular del comedor “La alegría de los niños”, indicó: “Este es un proyecto que nació desde el corazón hace ya un año y medio en el barrio 11 de Julio, pero ya desde antes mi hogar siempre fue un lugar de asistencia y contención para muchos chicos y chicas”, y agregó: “Estoy muy agradecida porque en el camino me encontré con un montón de gente maravillosa y solidaria, que siempre me da una mano cada vez que se necesita”.
Seguidamente, Carballo sostuvo que “siempre tuve ayuda por parte de la Municipalidad, como también de comerciantes y organizaciones de la comunidad, y para mí es muy importante contar con este sustento para llevar adelante el comedor”, y amplió: “Sin el acompañamiento que recibo por parte de mucha gente, nada de esto hubiera sido posible”.
“Se asiste a unos 25 chicos de distintas edades y siempre también tratamos de ayudar a las familias, brindamos servicios de meriendas de lunes a viernes y también cena tres veces a la semana”, señaló y continuó: “En el verano asisten más chicos porque las escuelas y los centros educativos están cerrados, por lo que vienen al comedor muchos de otros barrios también”. También dijo que “siempre buscamos que se sientan en libertad en nuestra casa, por eso es que hay un espacio donde cuentan con juegos y útiles escolares para dibujar”.
Asimismo, Rosario Carballo expresó que “estoy acostumbrada a preparar todos los alimentos y comidas, me organizo con tiempo para llegar a todos y es lo que me gusta hacer porque siempre me interesó servir al otro”. Al mismo tiempo, afirmó que “siento que esta es mi manera de servirle a Dios y también a los niños, porque de ellos es el Reino de Dios”.
Además, la entrevistada se refirió al peso que tiene la creencia religiosa al momento de llevar adelante este tipo de acciones comunitarias, y subrayó: “Mis padres siempre me inculcaron la importancia de la fé desde chica y eso fue lo que siempre me resultó en la vida, tal es así que no vivo por lo que veo, sino por lo que creo y en mis 33 años de vida que llevo Dios fue un actor clave para sacarme de lugares oscuros y por eso todo se lo debo a su obra y gracia”. Posteriormente, señaló que “todo lo que viví en la vida me sirvió para aprender y Dios es quien me da fortalezas para seguir todos los días”.
A modo de cierre, Carballo declaró que “me siento muy querida por todos los chicos y chicas que asisten al lugar, incluso por quienes ya son más adolescentes y ya no van de manera frecuente, pero aún siempre se dan una vuelta cada tanto y todas estas muestras de cariño me animan a seguir con esto”.







