El intendente de Junín Juan Fiorini se anotó su primera victoria legislativa a menos a un mes de haber asumido su mandato, tras el pedido de licencia de Pablo Petrecca a la comuna para pasar a ocupar una banca en la Legislatura bonaerense.
Sin dudas la aprobación del Presupuesto 2026 y de Ordenanza la Fiscal Impositiva representan un espaldarazo importante para el ex funcionario, ex concejal y ex senador provincial, de cara a los dos años que tiene por delante, con una nueva configuración del Concejo Deliberante y la readecuación impulsada en algunas áreas del Ejecutivo que incluyó el cambio de funciones para varios secretarios y directores.
El primer paso importante dado por Fiorini en su nuevo rol estuvo asentado, principalmente, en la capacidad de negoción que mostró, sobre todo, para con los ediles que representan al liberalismo en nuestra ciudad.
Por delante quedan, sin dudas, más situaciones en las que deberá apelar a su capacidad de diálogo y de consensuar, buscando direccionar estrategias previstas, y las dificultades que vayan surgiendo sobre la marcha. El compromiso asumido respecto de la eliminación de tasas, como principal demanda de la oposición, hará que deba agudizar el ingenio para satisfacer, en parte, al arco opositor con vistas a lo que viene.
Con la ciudad rumbo al Bicentenario, Fiorini afronta desafíos que tienen que ver con la continuidad de una manera de conducir que lideró Petrecca durante una década y que requiere, indefectiblemente, de pericia política.
La herramienta de gobierno fundamental de la que se hizo el Intendente para los próximos 365 días le posibilitará seguir dando pasos firmes en lo inmediato. Lo que no es poco en este inicio de gestión que atraviesa.






