La Basílica del Santo Sepulcro, también conocida como Iglesia del Santo Sepulcro, es un santuario cristiano situado en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
Por: José Luis Amado -Periodista-, exclusivo para GRUPO LA VERDAD
El Santo Sepulcro en Jerusalén es una basílica que se encuentra al final de las 14 estaciones de la Vía Dolorosa. Puntualmente, es un complejo arquitectónico que incluye el Calvario o Gólgota (lugar de la crucifixión), la rotonda con el Edículo (que contiene la tumba vacía) y la Piedra de la Unción.
La Basílica del Santo Sepulcro, además de su significancia cristiana, tiene cosas muy curiosas. Por ejemplo actualmente se encuentra bajo la custodia de seis Iglesias cristianas: la católica (Franciscanos), la Ortodoxa griega, la Ortodoxa armenia, la Ortodoxa copta, la Ortodoxa siria y la Ortodoxa etíope. Y además dos familias musulmanas originarias de Jerusalén, la familia Nuseibeh que custodia la llave de la puerta principal y la familia Joudeh Al-Goudia que es la encargada de abrir y cerrar la puerta diariamente desde hace 8 siglos. Concretamente desde el año 1.187 de manera ininterrumpida.

Cuenta la historia que, después de recuperar Jerusalén de los cruzados, el Sultán Saladino confió a la familia Joudeh la llave de la iglesia, que está hecha de hierro y mide 30 centímetros de largo y los Nuseibeh se convirtieron o siguieron siendo sus guardianes.
Otra curiosidad se encuentra bajo uno de los ventanales que está arriba de la puerta principal de la Basílica. Se trata de una antigua escalera de madera de solo 5 escalones colocada en ese lugar hace siglos. Resulta que cuando se firmó el acuerdo interreligioso se impidió tocar nada de lo que allí se encontraba y entre esas cosas quedó esa escalera. En 2002, un monje copto la movió unos 20 centímetros para protegerla del sol, lo que provocó una pelea multitudinaria y su expulsión de la iglesia. Hoy día sigue en esa ventana, inmóvil, como una lección de la fragilidad humana y la fe, donde la falta de acuerdo puede paralizar incluso un objeto simple, pero también un recordatorio de la necesidad de unidad.
El Santo Sepulcro
Toda la Basílica del Santo Sepulcro es sencilla, humilde y está como encajonada entre callejones. La puerta de ingreso es enorme, es de madera, tiene dos hojas y ninguna ornamentación, pero basta atravesarla para ingresar al lugar más sagrado del todo el cristianismo.
No es sencillo describir el interior, en principio porque es muy conmovedor y lo que uno menos piensa cuando ingresa es en cómo describirlo después. De todas formas, hay aspectos claves, uno es el denominado Edículo. Se trata de una estructura central de mármol color rosa que protege la tumba en la que fue colocado Jesús a su muerte. En el interior del Edículo hay dos pequeños espacios: la Capilla del Ángel (donde hay un fragmento de la piedra sagrada que sellaba la tumba y que el Ángel removió). Luego, atravesando una abertura un poco más baja, se ingresa a la Cámara Sepulcral, donde se encuentra la losa de mármol original sobre la que se depositó el cuerpo de Jesús.
El ingreso y la salida de este lugar sagrado está controlado por un sacerdote que se turna con otros para esa tarea diaria. El espacio es muy chico y se entra de a dos o máximo tres personas a la vez, y siempre bajo la atenta mirada del sacerdote custodio. El lugar huele a incienso y a cera de velas. Allí, lugar exacto donde ocurrió la resurrección de Jesús, se reza desde hace 1600 años y es, para mí el lugar más conmovedor e impactante de todos los que he visitado.

Cuánto tiempo se permite estar en su interior; bueno lo que determine el sacerdote de la puerta, dependiendo de la cantidad de personas que están haciendo la fila para ingresar. Pero suelen ser dos o tres minutos, no mucho más. Por supuesto, está totalmente prohibido sacar fotos o filmar ese espacio.
Otro lugar del interior de la Basílica del Santo Sepulcro muy emblemático es el Monte Calvario o Gólgota, el lugar de la crucifixión. Se trata de una capilla elevada con una hendidura que permite ver la roca original, y que contiene un disco de plata en el suelo con un agujero que indica el punto exacto donde se colocó la cruz.
Otro sector de la Basílica es el lugar donde está la piedra de la Unción. Se trata de una losa de mármol color rosa sobre la que yació el cuerpo muerto de Jesús y donde fue ungido y limpiado en presencia de la propia Virgen María antes de ser depositado en el interior del sepulcro.
En resumen, la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén contiene la historia de un lugar sagrado que marca la crucifixión, sepultura y resurrección de Jesús. Fue construida en el siglo IV por Constantino para envolver el Gólgota y la tumba, fue destruida y reconstruida varias veces, pero hoy es el centro de la fe cristiana. Es también, un complejo de iglesias bajo un estricto Statu Quo entre confesiones, y un testimonio arqueológico de la historia y la fe. Es un lugar sagrado lleno de devoción.
Puede que te estés preguntando si ir a Israel hoy es seguro. Sí, lo es. Y aporto que una visita de 5 o 6 días a Tierra Santa es suficiente. Además, se suele combinar este destino con otro, cómo puede ser Turquía (en Éfeso está la casa dónde vivió la Virgen María luego de la crucifixión de Jesús), o Egipto (en el Barrio Copto se refugió de Herodes la Sagrada Familia), u otro destino europeo como puede ser España, Italia o Grecia. Buen viaje.






