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 “Varela vivió durante un año en mi casa”

LA VERDAD  consiguió la declaración exclusiva de una mujer que durante ocho años formó parte de la familia de Varela, el asesino de Camila Borda, y que llegó a tenerlo en su casa viviendo durante prácticamente un año.

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Horas atrás, el Dr. Sergio Terrón explicó, al referirse a José Carlos Varela (presunto asesino de Camila Borda), que se realizaría un estudio retrospectivo.

Universidad Siglo 21

Se intenta establecer si en algún momento de su vida existieron situaciones que hubieran marcado una personalidad capaz de llegar al extremo brutal, que lo transformó en violador y asesino.

La Verdad consiguió el testimonio exclusivo de una mujer que durante ocho años formó parte de la familia de Varela y que llegó a tenerlo en su casa durante prácticamente un año.

 

Un año de convivencia. S.M. quien pidió que su nombre no saliera a la luz y tampoco se retratara su rostro,  aceptó relatar situaciones que desde hace años han mantenido en alerta a hermanos y cuñadas, sobre todo en el trato con los menores que conforman el círculo familiar.

“Hace más o menos ocho años que lo conozco” sostenía María – nombre ficticio – en los primeros minutos de la entrevista. “Yo estuve en pareja con el hermano y tengo una nena de 7 años”, pero además “lo tuve viviendo un año más o menos en mi casa,  porque se había peleado con la familia. Hasta que lo eché.

Durante los meses que compartieron una misma vivienda, hubo cosas… como que “codiciaba a mis hijas. El día que lo eché fue porque vi situaciones que no me gustaron. Una es grande y se da cuenta, las criaturas no. A mi hija que tenía 11 o 12 años la agarraba porque la quería llevar a tomar helado, decía que le iba a dar todo. Que si precisaba algo se lo pidiera. Llegaba a traer ramos inmensos de rosas para una de las nenas. No son cosas que una persona normal, que un hombre grande hace con criaturas. Así fue que le que dije que se fuera, que no me gustaba su forma de ser. Él me contestaba que no podía pensar que se iba a sobrepasar. Sólo le dije, mejor andate. Es más seguro”.

 

Reapareció hace cuatro meses. Después de eso, no “volví a tener contacto durante cuatro años. En ese tiempo me separé. Y reapareció hace cuatro meses” recuerda María.

Ese día, “me llama mi cuñada y me pide que si José pasaba a buscar a mi hija, no se la dé porque había pasado algo. Él había manoseado a su nene o algo así”.

Mientras mantenía la conversación telefónica, “llega en la moto chopera que tiene y me pregunta si le podía dar a la nena para llevarla al Carpincho. Pero no se la dí”.

La ex cuñada de Varela cree “que en algún momento lo había denunciado la familia, pero no pasó nada. Unos decían que sí lo había hecho, otros que no. La mamá lo defendía. Después falleció y eso quedó en la nada”.

 

Hace tres semanas. La última vez que María lo vio fue hace “tres semanas cuando llegó caminando como a las 3 de la tarde. Se sentó acá –dice nuestra entrevistada señalando el comedor de la casa- y nunca lo dejamos sólo. Así como se sentó nos quedamos. Lo invitamos a la vereda, llevamos unas sillas, él hablaba con los nenes,  mandó a comprar una gaseosa y a eso de las 7 de la tarde salió y nunca más lo vimos”.

Sobre la desaparición de Camila y la búsqueda que comenzó a través de las redes sociales, María recuerda que el domingo le llegó una foto por Whatsapp “y entonces empecé a mandarla a todos mis contactos”.

Y “de repente, me mandan un mensaje que dice la encontraron a Camila en un baño” y nombraban  a “un tal Carlos Varela. Pero no me sonaba, hasta que hablaron de una quinta del Ricardo Rojas. No lo podía creer. Fue cuando le dije a mis hijos que era José, ellos no lo aceptaban hasta que me mandan una foto y me dicen que era mi cuñado, como atacándome. Y yo no tengo nada que ver. Cómo iba a pensar que podía hacer una cosa tan fea, tan mala”.

El impacto fue fuerte: “Me quedé sentada al lado del televisor, temblando. Eran las 10 de la noche y no podía reaccionar. Se me empezó a pasar por la cabeza las veces que había estado sentado con mi hija en la falda. Tenía una desesperación terrible, pensando en las cosas aberrantes que hizo”

Pensar que “ha llegado a subir a Facebook una foto con su sobrina dormida con un cigarrillo en la boca”.

 

“No quería pisar el penal”. María describe a su ex cuñado como un hombre callado, “no le sacabas una palabra”, que “hacía trabajos de albañilería y cuidaba casas. Él no tenía un patrón que no fuera de esos grandes”. Y si bien decía “que había tenido novia o mujer, yo nunca le conocí a nadie”.

Y en cuanto a la relación familiar, “yo sé que ninguno de los hermanos quería tener una relación. Como que nadie lo quería”.

Al reflexionar por el aberrante hecho que se le imputa, María acotó; “no entiendo, porque los hermanos tienen todos antecedentes pero de delincuentes. Nunca una cosa así. Pensar que él jamás quiso pisar la puerta del penal porque decía que se iba a manchar, que qué iba a decir la gente si se acercaba  a ver a alguno de los hermanos. Por eso nunca los fue a visitar”.

Haciendo Obras 1

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