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La Deportiva

Una forma de vivir

El súper campeón explicó  qué significa el automovilismo en su vida.

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Málek Fara se convirtió en un piloto histórico en el automovilismo de Junín al conseguir cuatro títulos en el GT 2000, algo que hasta el momento nadie había conseguido en nuestra ciudad.

El juninense dialogó con LA DEPORTIVA y habló de todo, de su campeonato, lo que viene y también del automovilismo nacional. En el inicio de la charla al preguntarle sobre el balance que hizo del 2016 el tetracampeón, señaló que “pienso que siempre que se logra un campeonato, debería ser excelente. No obstante, para nosotros es apenas satisfactorio.  Si bien en las 4 últimas fechas los resultados fueron contundentes (2do, 1ro, 2do y 1ro) durante el resto del año nunca tuvimos el auto para pelear mano a mano a Yazbik, Lodeiro, Chiappetta y Margossian. Eso se vio evidenciado por ejemplo en que hicimos una sola pole position en el año en la última fecha, cuando siempre hacíamos 7 u 8. Y ganamos sólo 3 carreras donde habitualmente los últimos años ganábamos 5 o 6”.

 

Un sabor especial. Al consultarlo que significaba este nuevo título, expresó que “cuando había pensado que después de tres títulos nada nuevo podía sentir, éste año me sorprendió. Tuvo una satisfacción especial, porque nunca bajamos los brazos.  Los resultados que se nos venían negando, un cambio de chasis que se demoró más de lo pensado y como en todas las categorías hay internas, teníamos al oficialismo en contra, que hicieron todo lo posible para que no volvamos a repetir.  Es la realidad, y no me molesta decirlo. Tuvo también sabor a revancha, porque luego de ganarlo en pista el campeonato del año 2015, nos bajaron en el banco de rodillos porque el motor estaba 3 caballos arriba. Sucedió que rompimos un motor el viernes, lo cambiamos el sábado y nos dijeron que lo pongamos con el mismo mapeo de inyección del que se rompió y no nos dieron la posibilidad de banquear. El domingo luego de la carrera el discurso fue otro: se pasa un caballo y estás afuera. Así nos robaron el campeonato 2015.

Este año habíamos escuchado: sale campeón cualquiera menos Fara.  Y como te dije, con todo en contra, lo logramos.  Por eso, el gusto especial de haberlo conseguido”.

 

Lo que viene. Sobre lo que hará esta temporada, destacó que “el 2017 todavía no lo tengo definido. Me gustan los autos de Fórmula, por eso el GT2000.  Pero es difícil que vuelva a correr en GT después de lo que te conté.  Tanto les molestó que todavía no me entregaron la Copa …. Una alternativa es ir a correr a Brasil en la Fórmula 3 o Sport Prototipos.  Hay autos similares y Clases de mayor potencia”.

 

No agradece, ni dedica. Antes de finalizar le preguntamos sobre los agradecimientos y dedicatorias y nos dijo que “no agradezco y no dedico. Lo comparto: con mi Familia y especialmente mi mamá que me llama antes de todas las carreras, con la gente de Junín que siempre me apoya , con mi amigo el Flaco Porcelli que me acompaña incondicionalmente”.

 

“En el TC el piloto es el 20-25%”. Con respecto al automovilismo nacional Málek Fara, señaló que “cuando más subís en categorías populares, estas más dentro del sistema.  Hay cosas que se digitan a dedo, y se favorecen o perjudican pilotos deliberadamente. Veo chicos que no dicen lo que piensan, sino lo que les aconsejan decir. Pienso que por ejemplo en TC por nombrar la más popular, que el piloto es el 20-25%.  Por ejemplo: un equipo de 4 autos, con un motor que es un soplete, al que le ponían ese motor gana, y el otro que ganó la anterior y le hacen acelerando 3 décimas en un parcial de recta,  no puede hacer nada. Cuando hay un auto más veloz, hay 20 pilotos que arriba de ese auto ganan.

Gabriel Ponce de León arriba del auto de Werner o Rossi en 2016 hubiese ganado 3 carreras. No se olvidó de manejar, no tuvo el fierro. Hoy es así.

El resumen, es que está cada vez más comercial, y lo manejan de manera de favorecer el negocio”.

 

Un forma de vivir. También el súper campeón explicó de que significa el automovilismo en su vida, destacando que “estoy pensando, que no es un resultado. Es una forma de vivir. Que no importa que haga, sino que es siempre de la misma manera. Porque pongo siempre lo mismo: Afecto por lo que elegí hacer, Intelecto y Voluntad. Los autos, son parte de mi Pasión”.

 

Sus comienzos. Con respecto a sus inicios comenzó explicando que “por las cosas de la vida, me subí de grande, a los 27/28 años, edad a la que los pilotos superaron la mitad de su carrera. (Mi Papá nunca quiso que corra en auto). Por gusto, hice el Curso de Pilotos de José V. Bianchi, donde pasé un año tomando clases, porque era un buen momento de relax… Iba mejorando en las clases, y tomándole el gusto… Lejos estaba la idea de correr, porque no vengo de familia de “fierreros” y tampoco tenía el apoyo de mi casa.… Ni el económico ni la aprobación… Pero contra una pasión, nadie puede. Ni incentivarla si no se siente, ni atenuarla si existe.

Era una época de transición en mi vida. Dónde jugué todas mis fichas, a la mano mía (Como siempre). Cuando juego así, nunca pierdo (Al margen del resultado). Dejé colgado mi título de Médico (otra pasión) con 4 becas de “Honor al Mérito” y Diploma de Honor por promedio.

Me metí en los negocios… De qué ? Autos…!

Tal vez generó incertidumbre en mi familia, por qué iba a hacer de mi vida… Pero nunca me lo dijeron. Yo estaba seguro de lo que hacía. Empecé a caminar, como lo hice siempre: Sólo (Nunca me llevaron de la mano). El método, fue hipotético-deductivo. Ensayo y error. Siempre pague muy caro equivocarme… Eso nunca me detuvo… No me detienen los golpes, al contrario… Una situación adversa, me incentiva, me potencia, me hace pensar. Es un nuevo desafío. Algo que tanto me gusta, algo que necesito en mi vida…

Si hay un obstáculo, hay que superarlo, siempre.

Uno de los referentes de mi infancia, ante una situación difícil en la que no podía:

Me dijo: “No se puede, figura en el diccionario de los pelotudos. Andá a fijarte cómo podes hacerlo”. Son esas cosas que te van forjando la personalidad, que ante la adversidad, te hacen redoblar el esfuerzo… Y no rendirse nunca.

Otra cosa, no me sirve.

 

Forma de manejo. Casi sin quererlo, y por una circunstancia me subí a un auto de fórmula, y no me quise bajar más…

Descubrí con las vueltas y el tiempo, la forma de llevarlo rápido, la técnica del “power slide” que tanto hablamos con el Flaco Porcelli. Un amigo, que me enseñó a poner primera en un auto de carreras, y además me acompaña desde el comienzo. Me empecé a involucrar, (viniendo de mí, no podía ser de otra manera) a querer saber qué pasa con cada cosa que se modifica del auto (Rasgo obsesivo de la personalidad). A entender una puesta a punto. A interpretar cada cambio del auto (Principio de acción y reacción). El auto no hace ni más ni menos lo que el piloto le provoca. Es física.

En analogía con la mujer, es lo mismo. La tratas suave, es suave, si gruñís, muerde!

El piloto es un administrador, del medio mecánico que dispone. Hay que cuidar el auto como una prolongación de sí mismo. Es una extensión del piloto. Cuidar cuando está frío, la suavidad en el trato, la precisión, la caja de cambios principalmente, transmisión, el motor en los rebajes, los frenos, los pianos, nunca salirse de pista y mil cosas más… Exigirlo en medida de la necesidad. Esas mínimas diferencias, hacen la gran diferencia de poder ver la bandera a cuadros o quedarse tirado…

Sea cual fuese la situación, en todo momento, nunca perder la calma. Cuando más crítico y más límite la situación, más hace falta pensar”.

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