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Cuando mandan las mujeres

Desde hace un año funcionan y trabajan sin descanso por este amplio sector, desde la sede fomentista de Villa Mayor López, ubicada en Córdoba y La Plata.

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Arrancaron mucho antes, buscándose y contactándose entre ellas, durante ese año de la anterior comisión que la sede fomentista de Córdoba y La Plata lució cerrada y abandonada. Pero empezaron oficialmente el 3 de noviembre de 2017 y en apenas un año, un grupo reducido de quince vecinas puso el hombro y el corazón para retomar una actividad que beneficia a todas las familias.
Patricia Yebrín es la presidente y la voz cantante, y recibió a LA VERDAD junto a Elena, la protesorera, y la secretaria Natalia. Juntas, entre medio de mucho polvillo, producto del trabajo de los albañiles que se encuentran adecuando el salón, con el objetivo de lograr la habilitación municipal y poder alquilarlo a los vecinos.
El barrio comprende desde avenida República a Ricardo Rojas, y desde Matheu hasta Félix de Azara, y esta singular sociedad de fomento, integrada sólo por mujeres, cuenta con 200 socios que abonan la módica suma de $ 40 mensuales.

Cómo arrancaron
“Siempre hubo comisiones de fomento, todas fueron cumpliendo mandatos cada dos años. El tema es que hubo una comisión sin hacer nada durante muchos años, muy cerrada; después estuvo un chico como diez años a lo que siguió un grupo mixto entre 2015 y 2017”, señaló Patricia.
“Pero al año sufrimos una irregularidad en la economía de la sociedad de fomento, los miembros casi no nos tratábamos, por lo que entre 2016 hasta fin del año siguiente quedó todo cerrado”, agregó.
Como era la que hacía, se movía y tenía muchos proyectos en mente, Patricia se puso al frente de la búsqueda de mujeres como ella, que desearan integrar una nueva comisión de trabajo.
“Llegamos a un acuerdo para no hacer denuncias ni ningún trámite, así que arrancamos un nuevo período ya hace trece meses. Somos quince mujeres, aunque el grupo siempre presente es un poco menor”, contó.

Poner en marcha
Una vez que lograron quedarse con la sociedad de fomento, las mujeres se pusieron manos a la obra. “Lo que logramos en primer lugar fue limpiar totalmente, porque era una sede abandonada y muy sucia. Sacamos toda la basura, quedó el local más visible. Reparamos a nueva la cocina, no había luces, las canillas perdían y estaba todo lleno de agua, se arreglaron los baños… tuvimos un gran trabajo por delante”, apuntó Elena.
En este marco, recordaron que “no tenemos la habilitación municipal así que no podemos alquilarlo, por lo cual solamente organizamos cenas entre nosotras, bingos, polladas, ferias, distintas actividades”.
“Para tener al día todo, nos falta poner las salidas de emergencia que nos exigen y con los planos correspondientes del salón fomentista, donde años atrás funcionaba una guardería municipal que en el anterior gobierno fue trasladada al CIC del Alvear y Alberti. Se trata no sólo de papeles, sino muchas otras cosas, pero también tenemos todo aquello que podíamos ir haciendo”, agregó Natalia.
En estos momentos, Patricia explicó que “están los albañiles porque estamos cambiando las aberturas, ya que estaban todas podridas por la cantidad de años que tenían. Compramos de aluminio con las rejas, para que quede todo estéticamente prolijo”.

A los vecinos
Por otra parte, hay una amplia oferta para los vecinos del barrio. “Tenemos cursos y talleres de porcelana fría, apoyo escolar, crochet, pintura, tango, folklore, repostería, a través de los dos que brinda el municipio y el resto son profesoras que se presentaron para darnos una mano. Son gratuitos, pero la condición es que se asocien a la sociedad de fomento.
Queremos que el socio entienda que si paga la cuota tendrá beneficios”.
“Además, recibimos mucha ayuda. Por ejemplo la profesora de repostería para el día del padre nos donó una torta grande, vendimos números y la sorteamos. Juntamos 5000 pesos que fueron destinados a reparar la cocina industrial”, explicó Patricia.

Los reclamos
Con respecto al barrio, el principal reclamo pasa por los regadores de las calles de tierra. La presidente dijo que “el barrio se divide en dos: de República a La Plata hay asfalto y está todo bien, pero en el resto las calles tienen pozos, no pasa el regador, ni el recolector de basura o montículos, al menos no con una frecuencia determinada”.
“Matheu nos divide porque tenemos que reclamar en conjunto entre Loreto y Mayor López. Bastante nos responden con el tema del desagüe pluvial ahora, que vienen por la zona, nos arreglan a veces las otras calles”, agregó.
El sector está cubierto en un 80% con la red de agua potable. “Cuando se habilitó el Plan Habitar, se urbanizó mucho pero también se multiplicaron las necesidades de servicio. Para ese sector por ahora el gas natural es imposible, sólo llega hasta una de las veredas de avenida República”, apuntó Patricia.
A la vez, las mujeres contaron que “faltan también luminarias en todo el barrio, porque es un sector muy oscuro. El patrullero pasa en todo horario, la seguridad es algo ambiguo, difícil como en todos lados”.
“En el plano social, no es un barrio con problemáticas graves porque en la mayoría de las familias hay trabajo, solamente con dificultades que hay en todos lados que no se llega a fin de mes”, remarcaron.
Además de trabajo intenso, para cuando llegue el 3 de noviembre del año próximo y su mandato culmine, los objetivos centrales serán hacer las veredas de la sede y tener el salón habilitado. Pequeños desafíos para este grupo de guerreras.

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