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Traspaso de servicios: un laberinto jurídico que impactará en el usuario

Las conversaciones por las eléctricas están bien encaminadas, las del transporte se encuentran en ciernes, y las de AYSA quedaron prácticamente descartadas.

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Escribe José Jiménez
Agencia DIB

La Plata .- El posible traspaso de las empresas de Edenor y Edesur a la órbita de la provincia de Buenos Aires y Capital Federal implicará, más allá de la discusión política, un complejo mecanismo jurídico, técnico y económico. Y, por sobre todas las cosas, un aumento significativo de los costos para los usuarios bonaerenses.
Si finalmente las conversaciones políticas llegan a buen puerto, la provincia de Buenos Aires deberá hacerse cargo (junto con Capital Federal) del control de un verdadero “monstruo”: Edenor y Edesur, en su conjunto, triplican la cantidad de clientes de todas las prestadoras bonaerenses, cuadriplican su consumo y facturación y, por sobre todas las cosas, multiplican por mucho la exposición de sus problemas técnicos.
Como viene informando DIB, la posible transferencia del área de concesión de las empresas eléctricas a la órbita bonaerense y porteña fue el eje de intensas y repetidas reuniones la semana que pasó. Las negociaciones incluyen también el traspaso del control del transporte metropolitano. También se sondeó el futuro de AYSA, la empresa estatal que provee el servicio de agua y cloacas a Capital Federal y buena parte del Conurbano.
Por ahora, las conversaciones por las eléctricas están bien encaminadas, las del transporte se encuentran en ciernes, y las de AYSA quedaron prácticamente descartadas. Según los números que se manejan hasta el momento, todo el “paquete” tendría un costo cercano a los $ 100 mil millones: $ 50 mil por el transporte del área metropolitana, $ 35 mil por las eléctricas, y $ 15 mil por AYSA.
Pero por fuera del plano político, las mayores dudas giran en torno al aspecto técnico del traspaso. Fuentes especializadas consultadas por DIB vaticinaron un panorama por demás de complejo para operativizarlo. ¿En qué se basan?

– En el plano económico, los especialistas aseguran que la división de jurisdicciones implicaría, de entrada, un aumento en las tarifas del Conurbano. La explicación es sencilla: actualmente, el precio del Kw es similar para todos los usuarios, aunque el costo de distribución es más barato en Capital Federal, donde los usuarios se concentran en pocos kilómetros. Al dividirse, éstos deberían pasar a pagar menos, mientras que los usuarios bonaerenses se verían fuertemente afectados. El régimen impositivo también contribuiría a empeorar la ecuación, aunque en los últimos meses el gobierno de María Eugenia Vidal impulsó la eliminación de varias tasas provinciales.

– En el plano jurídico, Edenor y Edesur llevan adelante una concesión firmada por 95 años con el Estado nacional, con un plan tarifario para los próximos 5 años, que iguala las tarifas a uno y otro lado de la General Paz. La transferencia implicaría, a priori, dividir el área de concesión y, consecuentemente, partir las actuales dos empresas en cuatro, que deberían firmar nuevos contratos con cada administración.

– En el plano técnico, existen en la actualidad centenares de instalaciones cruzadas: hay muchas subestaciones ubicadas en el límite entre Capital Federal y el Conurbano que brindan el servicio a ambas jurisdicciones. Dividirlas o construir nuevas para respetar un nuevo mapa del servicio implicaría grandes inversiones, aseguran los especialistas

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