Susana Ryan: "La enfermera es los sentidos del médico"
Seguinos en
Grupo LPF
Grupo LPF

Soy

Susana Ryan: «La enfermera es los sentidos del médico»

La profesional habla con convicción de la carrera por la que optó y disfruta. Desarrollándola se «siente útil para con el prójimo».

Publicado

el

Susana Ryan nació en CABA, pasó parte de su infancia en Mar del Plata, pero en 2006 las vueltas de la vida la trajeron a Junín a instalarse por razones laborales. Es esposa de Kurt, quien es médico urólogo y madre de dos varones: Joaquín de 12 años e Hilario de 7. A sus once años, ya sabía que su vocación era ser enfermera.

Su «musa inspiradora» fue una joven que la asistió cuando enfermó de peritonitis y estuvo quince días hospitalizada. El trato «amoroso» de esa mujer fue quien la llevó a decidirse de tan niña, que cuando fuera grande, sería enfermera.

La profesional habla con convicción de la carrera por la que optó y disfruta. Desarrollándola se «siente útil» para con el prójimo, y el día trabajando, «se le pasa volando».  Además, se siente tranquila y lo hace todos los días con ganas.

Susana afirma que «la enfermera es los sentidos del médico: los ojos, el tacto. Es la que le transmite al doctor lo que le pasa al paciente porque está todo el tiempo a su lado. En terapia intensiva, por ejemplo, es la que informa sobre su seguimiento y los controles que recibe». Estudió enfermería e hizo la licenciatura en el Instituto Universitario del Hospital Italiano en Buenos Aires.

Actualmente, es la encargada en el CMC de Famyl (clínica de cirugía ambulatoria e infusiones). Expresó que, antes de la entrevista que le iban a realizar en LT 20 Radio Junín, estuvo pensando en transmitir el siguiente mensaje o planteo: «los pacientes nunca entienden por qué estamos como muy acelerados y es que hacemos muchas cosas al mismo tiempo. Andamos a mil, como diez cambios arriba; entonces, la gente que está acostada en la cama siente que no están al mismo nivel y dicen: «qué le pasa que está así» y es porque hacemos muchas cosas al mismo tiempo; para nosotros, es normal».

Cambios
Desde que, Susana Ryan, comenzó su carrera hasta la actualidad, se han ido dando numerosos cambios. Egresó en 1995 como enfermera y luego, cursó la licenciatura. «Ya estaba la nueva ley, pero no todos habían accedido a la licenciatura. Los tiempos se modificaron. Cuando empecé a estudiar enfermería, no era común hacerlo. Inicié el estudio a los 18 años, parecía todo raro. Ahora, hay otro alcance. A nivel mundial, también es una profesión que se busca en todas partes; no sólo existe la demanda en nuestro país. Hay pocos enfermeros y siempre faltan», explicó.

«Para ser enfermera se necesita formación. Ahora, no es tan sencillo. Antes eran empíricas y tenían un formato a base de experiencia. En la actualidad se necesita estudiar y capacitarse, de esta forma, se jerarquiza la profesión. Cuando empecé a trabajar, había colegas que no sabían usar las bombas, los respiradores; con voluntad, se fueron aggiornando. Es que dependemos mucho de la tecnología», resaltó.

Existen distintos tipos de enfermeras/os. Están los de terapia intensiva, intermedia, neonatología, pediatría, emergencias. «Me formé en angiografía digital, trabajé en el Hospital Italiano de Bs. As, era el lugar donde más cómoda me sentía. Hoy estoy haciendo de todo un poco, estoy en la parte de cirugía e internación ambulatoria; me siento cómoda, atiendo a los pacientes. Me perfeccioné en algo, que después terminé no ejerciendo», manifestó la licenciada.

Reconocimiento
Con la llegada de la pandemia por Covid, tanto enfermeros como médicos y demás trabajadores de la salud, han sido reconocidos al menos mediante la palabra, pero el sector necesita también de una compensación económica que no parece llegarles. Susana Ryan confiesa que la carrera necesita más reconocimiento de todo tipo, no sólo verbal sino también económico.

«Es una especialidad que está mal ubicada. Desde que me recibí y supongo que mucho antes, ha cambiado muchísimo. Culminé comenzada la nueva ley de enfermería. El tiempo para presentar los títulos era el año 2000. Había muchos enfermeros empíricos y todos tuvieron que estudiar. Se modificó el nivel, la forma de comunicarse, de escribir. Arranqué con esa camada y trabajé con personas que tenían sólo la experiencia y se notaba la diferencia; faltaba lo teórico», dijo Susana Ryan.

En esa misma línea, adujo que «debería llegar el reconocimiento salarial; ahora, tenemos un lugar importante. Jamás paramos desde que arrancó la pandemia. Hago cirugía ambulatoria y quimioterapia y nunca nos detuvimos porque los pacientes oncológicos deben ser atendidos. No estoy en contacto con pacientes de coronavirus pero sí, indirectamente. Somos mamás y nuestros chicos se quedan solos. Es un trabajo que es difícil por múltiples razones no es sencillo, pero lo disfruto».

Suplemento SOY

Más Leidas