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Preocupación del agro por las obras pendientes en el Puente de Lincoln

Directivos de la Sociedad Rural recibieron a productores ribereños de la Laguna de Gómez y Mar Chiquita, afectados por la falta de concreción de los trabajos.

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La no realización de las obras prometidas en el Puente de Lincoln motivaron la queja de los productores ribereños de la Laguna de Gómez y Mar Chiquita, en una reunión mantenida con autoridades de la Sociedad Rural de Junín.

No sólo los trabajos que debían concluirse en agosto del año pasado no fueron terminados, sino además las soluciones temporales implementadas han impedido la correcta circulación del agua, provocando así el anegamiento de caminos rurales y afectando la capacidad de producción regional.

Los productores piden soluciones urgentes debido a que se encuentran con sus campos afectados por el agua; sus instalaciones averiadas (alambres caídos, molinos deteriorados, tanques rotos) y en una situación económica desesperante.

Los integrantes de la Comisión Directiva de la entidad rural se comunicaron con el subsecretario de Obras Públicas del municipio, Marcelo Balestrasse, quien confirmó que la obra está proyectada y presupuestada, pero no está adjudicada y no hay fondos para su ejecución.

De este modo, las soluciones previstas para un correcto paso del agua por el denominado Puente de Lincoln no llegarán a la brevedad.

 

Comité de Cuenca. El dirigente ruralista José Alejandro Borchex estuvo presente en la reunión realizada y sostuvo que deberá mantenerse un diálogo con el intendente de Junín, Pablo Petrecca, el presidente del Comité de la Subregión A1 de la Cuenca Hídrica del Río Salado, logre establecer comunicación con Vialidad Nacional e insistir para que se realicen las obras antes de las lluvias otoñales ya que, si no, el costo será mucho mayor.

De este modo, la Sociedad Rural solicitó que se reúna de manera urgente el Comité de la Cuenca Hídrica del Río Salado para abordar esta problemática, además de sesionar en forma regular.

 

Efectos del agua. “La preocupación surge de una manera simple, si uno mide o hace un listado rápido de los tremendos inconvenientes que causa una inundación, sobre todo las devastadoras que tuvimos el año pasado, que tuvo un régimen de lluvias excepcional”, señaló Borchex.

El ingeniero recordó que “en abril nos cayeron 300 milímetros en toda la cuenca, que descompaginaron toda la situación del sector productor”.

“Ahora estamos en un período casi de seca, pero la descripción de lo que quedó después de la inundación impresiona por su gravedad. No sólo se trata de sembrados y praderas, sino también instalaciones, desaparecieron alambres, se afectaron las aguadas, dejó de haber caminos… es algo que no se resolverá en un solo ciclo productivo, sino que aparecerán consecuencias en todos los movimientos de la producción agropecuaria”, agregó.

Sobre los planteos recibidos en la Sociedad Rural, Borchex indicó que “los ribereños de la laguna cuestionan determinadas cuestiones, opinan sobre las compuertas. El tema no es tan complejo: en el año 2014, a través de la Dirección de Hidráulica, se establecieron las consignas del manejo de las compuertas de nuestras tres lagunas Gómez, Carpincho y Mar Chiquita. Ahí se describe con precisión cómo deben estar de abiertas o cerradas, por ser el único elemento de regulación que se dispone para llegar a la cota de funcionamiento de los embalses”.

 

Compuertas. Según detalló, “en este momento estamos con una cota de 76,76 en la Mar Chiquita, y deberían sacarse alrededor de 70 centímetros. Las compuertas están abiertas, pero para hacer estos operativos debiera haber un protocolo de manejo de esas compuertas y una persona responsable”.

“El Comité de Cuenca es el responsable del manejo y desarrollo hídrico de toda la cuenca. Hacer las cosas bien no es como estamos haciendo hasta ahora, y muchos funcionarios ya entienden que sería de gestión privada para mantener y operar el sistema”, agregó Borchex.

 

Puente de Lincoln. Finalmente, el productor subrayó que “el Puente de Lincoln es el principio de todos los males de los ribereños y técnicamente no hay reservas ni cuestionamientos. Se decidió hacerlo, está el proyecto, pero da la impresión que no hay fondos para llevarlo a cabo”.

“Habría que arbitrar todos los esfuerzos para lograr que se ejecute este paso del agua por el puente, ya que hoy son todos perjuicios y ninguna ventaja”, señaló.

 

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