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Panorama político bonaerense: La sangre cerca del río

El debate Nación –Provincia por el desdoblamiento, en un punto álgido. ¿Por qué hay ruido con la UCR?

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Escriber Andrés Lavaselli, de la redacción de DIB

La discusión en Cambiemos acerca del adelantamiento de las elecciones bonaerenses tuvo esta semana un pico de tensión que solo se explica por la persistencia de los gobernadores oficialistas en el plan de aislar su suerte en las urnas de la del presidente Mauricio Macri, cuyo jefe de Gabinete, Marcos Peña, no parece haber logrado hasta ahora imponer el criterio de la unificación. Mientras, en el espacio que indefinición mantiene abierto, surgió una disputa por la integración de la fórmula para la reelección de María Eugenia Vidal que amenaza con tensar seriamente la relación con el radicalismo.
El simple paso del tiempo, que acerca el momento en que inexorablemente las definiciones no podrán dilatarse más, parece haber alterado los ánimos. Un episodio lo ilustra: el miércoles, un diario nacional encabezó su portada con un título que revelaba que en la Casa Rosada la idea de desdoblar la elección bonaerense prácticamente estaba descartada. Horas después su principal competidor citaba fuentes del gobierno de Vidal que se explayaban sobre las bondades de la idea. En ninguno de los dos casos hubo información nueva: apenas, el traslado a la arena pública del antagonismo entre la posición de Marcos Peña y la de Federico Salvai.
La anécdota da cuenta de que la tensión interna va en aumento. Aunque por ahora parece no haber llegado a los niveles de la crisis de noviembre, cuando el tironeo por los subsidios obligó a Macri y a Vidal a hacer gestos públicos evitar que la sangre llegue al río entre sus equipos políticos. Ahora, la cumbre de Cumelén contribuyó a mantener la calma: como no hubo un acuerdo que implique que los gobernadores radicales Gerardo Morales y Alfredo Cornejo están obligados a unificar, el vidalismo se convenció de que la cuestión sigue abierta.
La próxima parada de ese debate en Buenos Aires será meramente formal: la discusión, en Azul, de una opción que ya está completamente descartada, desdoblar las elecciones, pero a nivel municipal. La Comisión Bicameral que simulará debatirla (es un gesto exclusivamente dedicado al interlocutor de Vidal Sergio Massa) recibió incluso, hace horas, un informe de constitucionalistas del Observatorio de Asuntos Federales de la Universidad de La Plata que es lapidario: adelantar solo la elección a intendentes es ilegal sin atisbo de duda.
Pero ese trabajo contiene pistas de la cuestión real que por estas horas ocupa a los ingenieros del desdoblamiento. Se trata de las dificultades operativas que entraña el proyecto. En especial, en lo tocante a la Junta Electoral provincial, que hasta ahora organiza elecciones para un padrón de 700 mil electores, el de los extranjeros, y de golpe debería hacerlo para uno de 12 millones de sufragantes, el general. El organismo, temen, no tiene ni el personal ni la infraestructura necesaria para acometer con éxito la tarea, que es muy compleja.
Pero hay además una cuestión legal de por medio. La Junta no tiene tribunal de alzada, a diferencia de la justicia electoral ordinaria, en la que se puede recurrir a la Cámara Nacional Electoral. Por eso, la seguridad jurídica de algo tan crucial para la democracia argentina como la elección bonaerense podría quedar cuestionada. De ahí que se trabaje en una fórmula que permita superar cualquier eventual impugnación. Quienes lo hacen miran a la Suprema Corte como origen de una posible solución. Recuerdan que hace semanas circuló la versión de un guiño desde el Tribunal a la Gobernadora respecto de la viabilidad jurídica del desdoblamiento.

Enojo radical
Mientras tanto, la ambigüedad de Vidal en una respuesta periodística sobre si el vicegobernador Daniel Salvador será nuevamente su compañero de fórmula, algo que no confirmó, llevó tensión donde no parecía haberla hasta ahora: la relación de PRO con el radicalismo en la Provincia. Para colmo, la difusión de una versión según la cual la evolución de la estrategia nacional de Cambiemos llevó a reconsiderar también la identidad y la pertenencia partidaria de los postulantes a vice de Macri y de Rodríguez Larreta agregó argumentos para la desavenencia.
Cerca de Salvador valoran que Vidal haya resaltado la buena relación con su Vice pero mascullan bronca por ciertas desconsideraciones de las que creen que fue objeto y sobre las que hasta ahora no había dicho nada, como la que lo obligó a un cambio de postura en público respecto de la cuestión del desdoblamiento, simplemente porque no fue bien informado sobre la posición que sostendría la Gobernadora. Disciplinados dejan trascender de todos modos que si lo que está en juego es el intercambio de la postulación bonaerense por otras posiciones para el radicalismo en el tablero nacional, el hombre de San Fernando acatará.
Sin embargo, lanzan observaciones críticas. “¿Vamos a bajar una candidatura segura por otras (una vice para Cornejo, una a la gobernación de Santa Cruz, Santa Fé o Córdoba por mencionar algunas) que son solo conjeturales”, se preguntan. En ese marco, se afianzan en la convicción –compartida por otros núcleos del radicalismo bonaerense- de que en principio lo único seguro que es que para ellos la negociación por el armado electoral asoma más “cara”, en términos políticos, que lo previsto en la provincia. “Si tenemos vice, los pagaremos con menos candidatos en otras listas, o viceversa”, decodificó un legislador “boina blanca”, mascullan.
Hasta ahora, Salvador intentó que la tensión no escale. Incluso, juran en su entorno, pidió que no haya respuestas públicas a Vidal, aunque dos intendentes y un senador hicieron planteos públicos. Pero al parecer tampoco dejará las cosas tal como están: por estas horas toma cuerpo un pronunciamiento que suscribirán el Comité Provincia, la Juventud del partido y los intendentes, que estará centrado en la reafirmación del rol que debe tener el radicalismo dentro de Cambiemos. La idea es que No habrá amenazas ni palabras destempladas, pero a la vez dejar claro que deben ser tratados como socios fundadores del espacio.

Contracara

La contracara obvia de ese escenario es la reactivación de las versiones sobre una fórmula enteramente “amarilla” en provincia. Dos viejos anotados para ocupar ese lugar volvieron a ser mencionados: el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo (si no es candidato a diputado nacional para reemplazar a Emilio Monzó en la presidencia del cuerpo) y el intendente de Vicente López, Jorge Macri. Ritondo incluso aprovechó para blanquear lo que hace rato dice en forma reservada: que no seguirá en el cargo más allá de diciembre. Tan firme estuvo que ya hay un anotado para la eventualísima sucesión: Manuel Mosca, el presidente de Diputados.
Aunque esos movimientos dan cuenta de cierta expectativa, Vidal tal vez haya dejado abierta la posibilidad de postular a un “propio” solo por necesidades internas de PRO. Lo cierto es que en ese contexto convulsionado en el radicalismo volvieron a pensar en una especulación inquietante, que se barajó meses atrás: “y si le ofrecen la vice a un intendente peronista?” Por ahora, el mejor reaseguro que encuentran es que en medio de la crisis, es difícil que alguno acepte.

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