Seguinos en
Binaria Seguros

Locales

Más de 500 chicos de sexto año festejaron el último primer día de clases

Jóvenes de distintos establecimientos educativos de la ciudad celebraron en las calles.

Publicado

el

El Último Primer Día de clases (UPD), es un ritual de los alumnos de 6° año de la secundaria, que se ha impuesto hace algunos años, para llegar al colegio sin dormir. Los chicos se juntan la noche previa a entrar a la escuela para festejar y luego concurren todos juntos en una suerte de fiesta, con música, redoblantes, uso de pirotecnia y corte de calles.
Nuestra ciudad no estuvo exenta de estos festejos y muchos estudiantes del último año de la secundaria se volcaron a las calles.

Macro Recargas

Al respecto, Daniel Pueyo, subsecretario de Deportes y Educación, dijo a La Verdad que “hace un tiempo que veníamos trabajando con los chicos de sexto año y con las instituciones y organizaciones que debían involucrarse en el tema. La mañana fue movida pero dentro los parámetros de un festejo del UPD. No hubo desmanes, ni peleas entre colegios, algo de lo que ya estábamos alertados por parte de los mismos alumnos. En esto se trabajó mucho con la policía, para evitar estos cruces que pueden terminar en algo peligroso. Se articuló también con la gente de Tránsito, porque los chicos toman las calles para caminar libremente y hay que protegerlos. También para ordenar la entrada a los colegios porque en muchos establecimientos por la misma puerta entran varios niveles y hay chicos más pequeños que pueden asustarse”.

“Con los colegios trabajamos durante todo el año pasado con alumnos, directores y docentes. Hay que tener en cuenta que alrededor de 500 chicos festejaron el UPD en toda la ciudad, en diferentes puntos, al mismo tiempo. Por eso fue el gran trabajo articulado entre todos”, contó.

Desde adentro
Luego, Susana Zapiola, directora de la secundaria del Colegio Santa Unión habló acerca del protocolo a seguir en estas ocasiones y expresó que “en nuestro colegio hace tres años que se implementó esta nueva forma de festejo de los jóvenes y cada vez está más organizado. Hemos trabajando en conjunto con el Municipio y con Jefatura Distrital para que los chicos tengan el festejo y no se hagan daño. Ya el año pasado hicimos una reunión con los papás y les explicamos esta modalidad, porque muchos no saben bien. No nos parece mal el festejo, pero sí hay que tomar los recaudos necesarios para que no corran ningún riesgo. Tengamos en cuenta que alquilan salones, allí están toda la noche y, el peligro, comienza cuando salen de allí y vienen caminando hasta la escuela. Este año la familia tomó conciencia y acompañó a los chicos, al igual que la policía, y creo que esta es la forma de protegerlos”.

“Una vez que entraron al colegio, se higienizan, se ponen el uniforme y se fueron todos a clases. Acá entramos a todos los chicos, si alguno no está en condiciones de quedarse se llama a la familia, así quedamos de acuerdo. Lo que sí estaba prohibido es la pirotecnia, porque nosotros estamos, además, en pleno casco céntrico y compartimos la institución con primaria y jardín. Pero los chicos tiraron y enseguida intervino la policía”, finalizó.

***EN RECUADRO

Haciendo Obras 2

Más Leidas