María Eugenia Vidal se suaviza y el postulante Kicillof se pega a CFK - La Verdad Online de Junín, Buenos Aires, Argentina
Seguinos en
Radio Junin
Radio Junin

Provinciales

María Eugenia Vidal se suaviza y el postulante Kicillof se pega a CFK

La miríada de dirigentes sobre los que recae el grueso de la campaña territorial recibieron en las últimas horas una orden que contradice aquel énfasis de la gobernadora: a partir de ahora, deben buscar «bajar el tono» y centrarse en «mostrar la gestión».

Publicado

el

Escribe ANDRES LAVASELLI
Agencia DIB

La Plata – Las duras críticas de la gobernadora María Eugenia Vidal al presidente de la Suprema Corte, Eduardo De Lázzari, tal vez sean el último ejemplo del tono en este tramo de la campaña del oficialismo, mientras que la aparición de Axel Kicillof junto a Cristina Fernández en Mar del Plata anticipa un nuevo objetivo en la principal fuerza de oposición. En los dos campamentos, además, los intendentes suman un rol clave, cuya continuidad podría depender del resultado de las PASO.
No es casual que la Gobernadora haya monopolizado las respuestas a De Lázzari, que habló de causas armadas y abuso de testigos protegidos, una mirada similar a la de CFK sobre lo que ocurre en la justicia argentina. Vidal, montada sobre esa coincidencia, buscó una réplica en línea con su discurso de campaña: asociar al juez, que fue funcionario del gobierno de Eduardo Duhalde, con «el sistema» que gobernó antes que ella. Es decir, con el peronismo, en el que no encuentra matiz.
Pero la miríada de dirigentes sobre los que recae el grueso de la campaña territorial recibieron en las últimas horas una orden que contradice aquel énfasis de la gobernadora: a partir de ahora, deben buscar «bajar el tono» y centrarse en «mostrar la gestión». Varios de ellos fueron llevados, incluso, a recorrer algunas obras, para que puedan transmitir mejor el mensaje, diseñado para la porción del electorado que, aún, escapa a la polarización.
Es cierto que ese segmento parece exiguo a esta altura, pero todo suma en una elección que asoma muy ajustada. La tendencia, en ese plano, sigue mostrando a Macri y Vidal recortando distancia pero perdiendo con Fernández y Kicillof. Para un consultor independiente, la boleta A presidente está 9 puntos abajo en PBA, mientras que para el oficialismo está a 7. Dato curioso: a dirigentes propios, el comando de campaña de Juntos por el Cambio les dice que la luz es de 5.
Entre las explicaciones de esa divergencia aparecen la picardía (la ya comentada aquí preferencia de Jaime Durán Barba a «correr desde atrás» las carreras por las urnas) pero también un descubrimiento reciente de quienes auscultan la opinión pública: un incipiente «voto vergonzante» que, a diferencia de lo que ocurrió en 2015, ahora iría para el macrismo. Cómo fuere, el consenso es que todo está ajustado y una de las consecuencias de eso es la presión sobre los intendentes.

Para ellos ya no es solo la advertencia de que tengan juego ambiguo, expresada en la foto de la «boleta completa» de Macri, Vidal, Larreta y Pichetto. Ahora les piden un esfuerzo suplementario para tratar de traccionar desde «abajo». Sobre todo en La Plata, en distritos grandes del interior y en la primera sección, el norte del Conurbano, donde JpC trabaja para descontar una desventaja de entre 2 y 4 puntos. A varios les dijeron que deben superar los 55 puntos, una meta compleja.
Del otro lado, la aparición de Kicillof en el acto de CFK en Mar del Plata apunta a mejorar la porción de intención de voto de la expresidenta que conserva el candidato bonaerense. Aunque suena extraño, al parecer detectaron que hay una pérdida entre una y otro, menor pero existente al fin, que ahora se busca subsanar. Por eso, es probable que haya más interacción –lo cual no implica necesariamente apariciones territoriales- entre ellos que la que hubo hasta ahora.
Contra algunas versiones muy extendidas, en el Frente de Todos no hay temor a un corte de boleta significativo, al menos no antes de las PASO. Sí es cierto, en cambio, que aquí la dialéctica entre el postulante a la gobernación y los alcaldes es inversa a la de JpC: son los jefes territoriales los que le sugirieron, en una reunión el martes pasado, un cambio discursivo a Kicillof. Le pidieron un tono menos profesoral y más a la cotidianeidad de sus distritos.
El Exministro ya dio muestras de haber aceptado esas sugerencias, que provienen de dirigentes que en algunos casos miden más que él a nivel local. Sus críticas a la gestión de Vidal por el estado de los hospitales, la inseguridad que sigue golpeando, más concretas para la mirada no especializada que las referencias a la deuda, dan cuenta de ese giro. Le ha sumado, además, un esfuerzo por asociar a Vidal con Macri, para trasladarle a ella el malestar con la economía.
En los extremos del tablero, las buenas noticias se repartieron. El veto judicial de la postulación de Guillermo Castello, desafiante de Vidal por derecha favorecería a la gobernadora. En el oficialismo se lamentan del flojo desempeño, hasta ahora, de Eduardo «Bali» Bucca, postulante a gobernador de Roberto Lavagna, porque cree que beneficia a Kicillof, aunque esto último no está tan claro. De hecho, en JpC dicen que en realidad lo importante es que Lavagna baje de 9 a 7 puntos en PBA, un objetivo que creen posible.

DESTACADOS TEXTO

– El consenso es que todo está ajustado

– En el Frente de Todos no hay temor a un corte de boleta significativo

Más Leidas