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Madres de alumnos de Casahuerta denuncian la imposibilidad en la continuación de estudios

Familiares de los jóvenes que asisten al establecimiento educativo solicitaron, mediante una carta, que se revea la situación que pone en peligro la continuidad de los chicos.

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Casahuerta pertenece a la Escuela de Educación Media N° 8 “Padre Carlos Mugica” y la permanencia de los alumnos es incierta al día de hoy.

A un mes de haberse iniciado las clases, los estudiantes no pueden concurrir dado que desde la Dirección General de Escuela, con poco tino, se decidió que esta extensión pase a la estructura de Adultos, por lo que la escuela no puede aceptar ni anotar a jóvenes menores de 18 años.
Tras intensas gestiones de los directivos, la situación laboral de los docentes no sufriría ninguna modificación. Sin embargo los alumnos que asisten a la escuela tienen que buscar otras opciones que no son fáciles por las características de dicho establecimiento.
En las últimas horas, dos madres de jóvenes que cursaron sus estudios hasta el año pasado, expusieron su reclamo en diálogo con LT 20 Radio Junín. Se tratan de Jessica Ríos y Marcela Verón, quienes les solicitaron a los jefes regionales que revean la situación.
Ríos afirmó que “mi hijo antes de ingresar a Casahuerta, tuvo problemas de conducta y adicción. No estudiaba y no le daba valor a la escuela. Se me abrió una puerta tan grande que fue Casahuerta. Mi hijo cambió al 100 % y logré que salga de la adicción. Estoy defendiendo a 47 alumnos y este grupo precioso ayudó a mi hijo. Mi hijo no puede por la edad y no se lo permiten. Ahora está parado, no quiere ir a otra escuela y cuenta que no me valoran el esfuerzo que hizo en todo un año. No quiero jugar con la vida de mi hijo, veo que está bien donde estaba. Les están dando la espalda a los chicos. No quiero que lo saquen de Casahuerta porque vi el cambio que tuvo”.
En tanto, Verón dijo que “mis hijos están en una situación difícil. Hoy llamaron que tenían que ir a la Escuela N° 5, cosa que los chicos no quieren. En Casahuerta están contenidos como en ningún lado. El año pasado fue terrible el cambio de mi hijo Braian. Aprendió a estudiar, se hizo muy compañero y a integrarse. Esto deja mucho que desear. La señora Arostegui no sé si tendrá hijos o no, pero lo que está provocando es un desastre. Los chicos no quieren saber nada, se deprimen. No sé si es ella pero está equivocada, ojalá recapaciten. No son solamente los míos sino los 50 alumnos están en riesgo. A un mes de haber comenzado las clases, los chicos no pueden ir”.
En el final dijo que “lo único que pedimos es que los chicos vuelvan a la escuela, que piensen en la educación de ellos. Haremos todo lo posible para que esto siga adelante. Los chicos van a quedar sin contención ni educación. Estamos súper agradecidos a los profesores y les dejamos un mensaje a los inspectores para que recapaciten”.

Lanfranchi: “Los chicos tienen
lugar de identidad de la escuela
y quieren estar en Casahuerta”

José Lanfranchi, profesor de la escuela, también habló por LT20 Radio Junín.

-¿Qué es Casahuerta?
-Es una escuela inclusiva. Está destinada a aquellos alumnos que de alguna manera el sistema los deja en el camino. No hablaría de exclusión porque el sistema siempre permite contemplar las diferentes trayectorias de los alumnos. Lo que tratamos es de volver a reinsertar esas trayectorias en un proyecto amplio que se adapta a las necesidades de esa población. Estos chicos han tenido diferentes situaciones que se presentaron en otras instituciones, porque creo que la tarea docente no se puede medir por éxitos o fracaso. Les ofrecemos una terminalidad completa y diaria”.

-¿Cómo fue evolucionando…?
-Hasta ahora son 14 años. La realidad nació mucho antes pero se concretó en el año 2000 y en el 2003 se inició la tarea pedagógica. Casahuerta inició con una idea pero fue adaptándose a lo que necesitan los chicos. Cuando visitamos la ex escuela 38, estaba muy deteriorada y le faltaban muchísimas cosas. Estaba todo abandonado. A los pocos días que tomamos intervención en el sitio, gracias a las gestión del recordado Omar Demattei.
A los pocos días fue “saboteado”, y tuvimos que empezar desde más abajo. Y en el 2003 dimos el puntapié y han transitado numerosas promociones. Si uno mide los ciclos, en las escuelas de nivel Primario o Secundario, son 6 años y nosotros lo hacemos en tres.

-¿Cuál es el conflicto y quienes son los responsables?
-Construir lleva tiempo y destruir se hace en dos segundos. Hay una readecuación etaria de la matrícula y ello generó un movimiento administrativo y funcional de la escuela, que generó un conflicto por el cual impide la continuidad de los alumnos con los cuales habíamos trabajado en el 2017 por pedido de todos los centros articuladores (Centro de Referencia Junín -Minist. Desarrollo Social Provincial; Centro Salud Mental ex-CPA; Casa de Contención del Menor; Fuero Penal Juvenil; etc.). Además, se sumaba gente que no había podido terminar la secundaria. Eso fue supervisado y aprobado y durante mucho tiempo fue nuestra matrícula, muy numerosa. Ahora nos vemos en la imposibilidad de seguir dando clases.
La Inspectora Distrital es Andreina Arostegui y a nivel regional, es Emilse Marini. Considero que son docentes con trayectoria y son las responsables. Creo en las personas que tienen voluntad de transformar pero los cambios no se pueden lograr en dos meses. Al menos, lograr un plazo correspondiente y ser una escuela inclusiva en todo sentido. Jamás hemos rechazado a algún alumno. Los funcionarios deben ponerse los pantalones de acuerdo a la función que cumplen. La educación no es toda la misma. No es el mismo el secundario en cualquier institución. No se puede cambiar de un día para el otro una institución.

-¿Qué perderían los alumnos además del estudio?
-Estuvimos a punto de perder Casahuerta. Hubo momentos que no hubo respuestas de ningún tipo. Había una orden que no podíamos inscribir ni continuar con los alumnos del turno mañana. La peor situación para un docente es no saber si va a trabajar o no. Además estos chicos si son retirados de Casahuerta pierden el alimento y el transporte. Son alumnos que desayunaban, almorzaban y merendaban. Donde vayan, no sé si tienen estos adicionales. Muchos productos que consumían son producidos en Casahuerta.

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