Por Redacción Grupo La Verdad
En una entrevista en los estudios de LT20 para el programa “Amanece que no es poco”, el sommelier Luis Ancelmo Núñez, de “Sommelier Ancelmo”, explicó en primer lugar la diferencia entre su profesión y la de un enólogo: “El sommelier se encarga de comunicar la historia que tiene un vino, incluida su composición, acidez, notas y todo el método de producción que se encierra en la botella, mientras que el enólogo es el hacedor de un vino, quien está permanentemente en el campo y entre las uvas junto con el ingeniero agrónomo creando los sabores y distintas características a lo largo de todo el ciclo de producción”.
Seguidamente, Núñez resaltó que “mi relación con el vino fuertemente empezó en el año 2004 y ya hace más de 20 años que trabajo en este ambiente, en su momento tuve una vinoteca por el paseo Sáenz Peña y después me dediqué a la distribución y comercialización en Junín y la zona de vinos de marca producidos en el Valle de Uco”. Al mismo tiempo, aseguró que “soy un agradecido de la vida y de toda la gente que me acompaña en esto, ya llevo tres años como sommelier y estoy muy contento por el apoyo que recibo”.
Por otra part declaró que “en la localidad de Junín hay una variedad importante de vinos para el consumo, están los dulces y fáciles de tomar como los jóvenes que son ideales para quienes recién se inician con el vino, y también existen otras variedades con más personalidad y cuerpo pensados para los más ‘tinteros’”, y continuó: “Afortunadamente hay cada vez más propuestas gastronómicas en la ciudad que incluyen al vino como acompañante ideal”.
En otro tramo del reportaje, Núñez recalcó que “en la década del 90 se empezó a incorporar tecnología a la producción en la Argentina y se realizaron cada vez más investigaciones, de manera tal que se le dio una vuelta de rosca la vitivinicultura con el empuje de la globalización”, y ahondó: “Hoy en día el malbec argentino está entre los mejores del mundo e incluso genera envidia por parte de los franceses porque es muy diferente”.
Asimismo, el sommelier señaló que “encontrar el maridaje y acompañamiento perfecto entre la comida y el vino ayuda muchísimo a potenciar los sabores, un malbec reserva con mucho cuerpo y presencia de taninos puede tapar el sabor que tiene un plato de sushi”, y añadió: “En estos casos se recomienda más un vino suave y frutal como los sauvignon blanc, rosé o chardonnay”.
“El pinot noir es una variedad muy suave y versátil, es la uva tinta recomendada para arrancar en el mundo de los vinos tintos, porque es muy frutal, expresivo y fácil de tomar ya sea solo, en una cita o con amigos”, mencionó Núñez y aportó que “el mejor secreto para tener una experiencia satisfactoria a la hora de degustar un vino es tomar un vaso de agua de manera intercalada, para evitar la deshidratación que provoca el vino y los dolores de cabeza al día siguiente”.







