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La Deportiva

Lucas Mathyse: “Quiero ser campeón del mundo”

El chubutense, que el 6 de mayo vuelve al ring, sueña como lo hacía cuando recién comenzaba: a lo grande y rodeado de sus afectos. Confiesa que casi cuelga los guantes, pero asegura que quiere seguir peleando.

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“¡Más vale! No tengo vergüenza en decirlo: duermo con mi mamá; la amo, y agradezco que esté conmigo”. La confesión edípica del hombre de 31 años retumbó en un gimnasio en el que, en pocos días, desfilaron cronistas de la revista Gente, de las cadenas ESPN y Telemundo, y de los diarios Clarín y La Nación. Corría el año 2013, y Lucas Matthysse era el boxeador del momento. Solo un triunfo lo separaba del combate más grande del planeta: si en septiembre obedecía a los pronósticos de los especialistas y vencía a Danny García, la megapelea frente a Floyd Mayweather parecía sellada. Y fue en ese período crucial de su vida cuando ratificó -a viva voz- el camino que venía recorriendo: el de aferrarse a la familia para sacar fuerzas.

Como a los 13, cuando acompañó hasta Santa Fe a su recién divorciada mamá y empezó a desarrollarse como peleador y a endurecerse como ser humano; como hace cuatro años, cuando luchaba por un lugar entre los inmortales del deporte; como desde siempre, Lucas Matthysse busca un refugio entre los suyos para reponerse de ese cóctel de oscuridad que componen una derrota por nocaut y un año y medio de inactividad. En diciembre abandonó Junín luego de 11 años y se radicó en Trelew para entrenarse con su nuevo coach, su papá (Mario), y enterrar así los fantasmas del retiro asumiendo un desafío bravo: subir de categoría (welter) contra el estadounidense Emmanuel Taylor, "debajo" del millonario duelo azteca entre Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr., el 6 de mayo, en el T-Mobile Arena de Las Vegas.

 

-Durante este último tiempo, se dijo que te retirabas; después, que en realidad se traba de un descanso. Y, finalmente, volvés. ¿Por qué regresás al ring?

-Tenía muchas ganas de descansar. Estos 11 años en Junín fueron de mucha preparación, de peleas duras. En la última (pelea) me fue muy mal (cayó en el 10° round ante el ucraniano Viktor Postol) y me había frustrado. Decidí volver a mi provincia. No sabía si retirarme o no, la verdad es que estaba en duda. Estuve disfrutando de mi familia y de las cosas que antes no podía hacer, hasta que empecé a salir a correr de a poco y, bueno, acá estoy, con nueva fecha para pelear.

 

-¿Te convencieron o te convenciste de volver a calzarte los guantes?

-Me convencí yo, me dieron ganas solo. Tenía ganas de pelear, pero tenía ganas de descansar un poco. Y creo que el descanso y el estar cerca de mi familia me hizo muy bien. Así que empecé a entrenarme con todo, y hoy en día tengo una buena preparación. Sé que me falta, pero falta todavía para la pelea.

 

Cambiar, para que algo cambie

Un bicho raro en una época cambiante. Eso era, hasta hace poco, Lucas Matthysse, quien a contramano de Maravilla Martínez y el Chino Maidana, elegía su país para preparar peleas mundialistas. Sin embargo, su último revés trajo aparejadas algunas modificaciones: decidió mudarse, cambiar de entrenador y hasta viajar a Estados Unidos para afinar detalles con un maestro internacional.

 

-¿Qué Matthysse vamos a ver: el que sale a noquear de entrada o el que elabora la maniobra y boxea un poco más?

-El de siempre, mi estilo no va a cambiar en nada. Voy a salir a buscar la pelea como lo hago siempre. Estoy aprendiendo cosas nuevas, sí, pero un estilo no se cambia de un día para el otro. Me estoy preparando bien para traerme el triunfo.

 

-¿Vas a viajar a California antes de la pelea?

-A fin de mes viajamos con todo mi equipo a Estados Unidos, a Indio, para entrenarnos con Joel Díaz: vamos a su gimnasio con mi papá y mi cuñado (Mario Narváez). Voy a trabajar bajo las órdenes de Joel Díaz, a esto ya lo hablé con mi viejo, porque a mi papá le falta experiencia para ese nivel, y en mi equipo lo aceptaron muy bien: saben todo el oficio que tiene Joel, y están dispuestos a trabajar todos juntos para ayudarme.

 

-Volvés a lo grande porque esa noche, de fondo, van a pelear Canelo y Chávez: ¿quién gana esa pelea? ¿Te gustaría pelear con el Canelo?

-Va a ser una velada muy linda, con un peleón entre dos mexicanos. Me gusta mucho el Canelo, me encanta porque es tiempista y te pega cuando quiere, y Chávez aguanta todo. Va a ser una pelea muy dura. Ojalá pueda pelear con Canelo, pero estamos en el mismo equipo: a los dos nos maneja Golden Boy Promotions. Primero, quiero pasar esta pelea y, después, pensar en cosas grandes.

 

-Sin Maravilla ni el Chino, y con Cuellar sin el título mundial, sos el abanderado del boxeo argentino. ¿Hasta cuándo tendremos  Lucas Matthysse?

-Tengo muchas ganas. Siempre dije que iba a seguir hasta que no tuviera ganas de entrenarme, y hoy lo estoy haciendo muy bien, con muchas ganas. Me levanto todos los días a las siete de la mañana. Seguramente voy a hacer un par de peleas más, porque es lo que quiero: hacer un par más y retirarme.

 

-¿Qué sueño te queda por cumplir?

-Volver a ser campeón mundial. Ese es mi sueño, eso es lo que quiero. Cuando fui campeón interino, lo disfruté pero no mucho, así que voy a buscar eso, quiero ser campeón del mundo.

 

Hay equipo

Además de su papá, Mario, con Matthysse trabajarán: Mario Narváez, su cuñado (esposo de su hermana, Soledad), quien será asistente y manoplero; y Federico Wittenkamp, preparador físico (ex PF de Omar Narváez). Como sparrings, actualmente tiene a su sobrino, Ezequiel, y al cubano William Scull. En Indio, California, tomará el mando del equipo el prestigioso entrenador californiano Joel Díaz.

 

Sobre el rival

“De Taylor vi algunas peleas, no mucho: con (Adrien) Broner y dos más. Es un buen boxeador, de estilo americano, pero nos estamos preparando bien para todo eso”, dijo Matthysse sobre su próximo rival.

 

Ezequiel, con Golden Boy

“Está entrenándose con nosotros, haciendo la preparación conmigo. Está muy bien, gigante, pesando 75 kilos. Ahora viaja con nosotros, porque quiero que vaya agarrando experiencia y se vaya cruzando con los mejores, viendo cosas buenas. Está trabajando con nosotros, así que seguramente lo va a manejar la gente de Golden Boy Promotions, como me manejaron a mí y a mi hermano (Walter). Eso tenemos planeado para él”, aseguró respecto al futuro de su sobrino, Ezequiel, una de las grandes promesas del boxeo aficionado.

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